Etnia Eyewear Culture está cambiando de piel. Durante años, su historia empresarial pudo contarse prácticamente a través de una sola marca, Etnia Barcelona. Ahora, la compañía se enfrenta a un desafío diferente: convertir un proyecto construido alrededor de una enseña en un verdadero grupo multimarca con capacidad para crecer internacionalmente dentro del canal B2B.
Etnia Eyewear Culture se arma para crecer: pone su expansión en manos de dos veteranos de Luxottica y Marcolin
La incorporación de Vian y Jové supone, por tanto, un nuevo intento de separar progresivamente la figura del fundador de la gestión cotidiana, aunque esta vez los perfiles elegidos cuentan con una profunda experiencia dentro de la propia industria óptica
Massimo Vian y Antonio Jové tienen una amplia experiencia en el sector de las gafas.
Y para hacerlo ha decidido rodearse de ejecutivos que conocen bien el terreno que pretende conquistar. El nombramiento de Massimo Vian como consejero delegado y la incorporación de Antonio Jové como director comercial global colocan a dos perfiles con una larga trayectoria profesional al frente de áreas decisivas para la siguiente etapa del grupo.
No se trata de un movimiento menor. Etnia Eyewear Culture ha dejado de articularse únicamente alrededor de Etnia Barcelona para construir una estructura en la que actualmente conviven Etnia Barcelona,Lool, Pellicer, Moi Aussi y The Readers.
De hecho, cinco marcas significan cinco identidades, pero también una complejidad mucho mayor a la hora de vender, distribuir y desarrollar el negocio en diferentes mercados. Ahí aparece el valor de la experiencia.

Massimo Vian acumula más de dos décadas de trayectoria internacional y ha ocupado cargos directivos en compañías como Gucci, Prada y Falconeri. Pero hay un elemento de su currículum especialmente relevante para entender la decisión de Etnia: trabajó durante 13 años en Luxottica, desempeñando distintas responsabilidades que le proporcionaron una visión transversal de la industria óptica.
Vian llega precisamente cuando el desafío de Etnia ha cambiado de escala y, en este contexto, cuenta con el aporte y la experiencia de Antonio Jové, cuya misión se sitúa en uno de los puntos críticos para cualquier grupo que pretenda ganar dimensión internacional: desarrollar comercialmente sus cinco marcas en los distintos mercados.
Jové no aterriza en el sector de la óptica. Lleva décadas dentro de él. Se incorporó a Marcolin en 1998 y desarrolló allí la mayor parte de su carrera profesional, ocupando diferentes puestos de responsabilidad durante más de dos décadas.
La combinación entre Vian y Jové resulta significativa. Al mismo tiempo, David Pellicer, fundador y propietario de Etnia Barcelona y el actual grupo empresarial, pasa a ocupar la presidencia ejecutiva. Desde esa posición continuará liderando la estrategia a largo plazo y la identidad creativa de las marcas.
Y no se trata únicamente de fichar directivos. El grupo está incorporando conocimiento acumulado sobre una industria en la que crecer internacionalmente exige mucho más que disponer de un producto reconocible: requiere estructura comercial, distribución y capacidad para gestionar diferentes mercados y marcas simultáneamente.
No es la primera vez que David Pellicer decide incorporar talento externo para dirigir el negocio. En 2017, Etnia Barcelona fichó a Cristina Trujillo, procedente de Desigual. Dos años después, Pellicer volvió a tomar las riendas de la empresa.
Quizás, la diferencia ahora está en el contexto. Etnia Eyewear Culture ya no es la misma compañía de hace una décaada. El proyecto ha evolucionado hacia una estructura multimarca y, con ello, también han cambiado sus necesidades de gestión.
La incorporación de Vian y Jové supone, por tanto, un nuevo intento de separar progresivamente la figura del fundador de la gestión cotidiana, aunque esta vez los perfiles elegidos cuentan con una profunda experiencia dentro de la propia industria óptica.
Pellicer tampoco desaparece del tablero. Al contrario. Como presidente ejecutivo conserva la responsabilidad sobre la estrategia a largo plazo y la identidad creativa. El movimiento parece buscar un equilibrio entre dos mundos: preservar la cultura construida por la familia y profesionalizar la maquinaria necesaria para llevarla más lejos.
En la actualidad, el grupo está presente en más de 50 países y sus marcas llegan a una red de 15.000 puntos de venta ópticos en todo el mundo. Cuenta además con oficinas en Barcelona, Miami, Vancouver y Hong Kong y emplea a más de 650 profesionales. ¡Y eso no es moco de pavo!
Suscríbete a la newsletter de modaengafas.com
Noticias relacionadas


