El Colegio de Ópticos-Optometristas de Galicia (COOG) ha dado luz verde a una campaña de salud visual que tiene puesto el foco en el Black Friday y la Navidad, que es la temporada en la que los padres compran los regalos para sus hijos.

Em este contexto, el COOG recomienda a los padres regalar a sus niños rompecabezas, puzles, juegos de ingenio o juegos de mesa a partir de los tres años, ya que estos juguetes contribuyen a desarrollar la percepción y su memoria visual.

Además, el COOG apela a la responsabilidad de los padres, que deben jugar con sus hijos para descubrir si tienen problemas a la hora de identificar colores, coger un objeto porque no lo ven bien o calcular las distancias, y estar pendientes de si tienen un campo visual limitado. Es decir, el COOG recomienda fomentar el juego analógico en casa y, por supuesto, también al aire libre para ejercitar la visión lejana.

El COOG apela a la responsabilidad de los padres, que deben jugar con sus hijos para descubrir si tienen problemas a la hora de identificar colores, coger un objeto, etc,

Por ello, según los ópticos-optometristas gallegos, estos son los mejores juguetes para agudizar la función óculo motora, la coordinación ojo mano, necesaria para el dibujo o los deportes, las habilidades para discriminar el tamaño y la forma, imprescindibles en la lectura, y las destrezas de memoria visual y visualización, implicadas en la comprensión y en la capacidad de abstracción.

¿Qué juguetes conviene evitar?

Otro aspecto a tener en cuenta es la peligrosidad, ya que la mayoría de los accidentes infantiles se produce en el hogar, y algunas de las lesiones oculares tienen que ver con los juguetes de los niños. Así, el COOG recomienda proteger los ojos de los más pequeños de la casa con regalos seguros y apropiados para la edad y grado de madurez del niño.

Los juegos con piezas o bordes puntiagudos o afilados. Los bloques de construcción son adecuados a cualquier edad, siempre y cuando las esquinas y bordes estén rebajados o suavizados para reducir el riesgo de daño en los ojos.

Los tirachinas, dardos, flechas y pistolas u otros artefactos que “disparen” objetos al aire, ya que resultan potencialmente peligrosos a cualquier edad y requieren una supervisión constante por parte de un adulto.

Siempre que los niños se diviertan con juegos de química, trabajos de manualidades en los que utilizan herramientas como las tijeras o el pegamento, pistolas u otros artículos potencialmente peligrosos deben utilizar gafas protectoras y proceder con la supervisión de un adulto.

Se debe tener especial cuidado con la iluminación LED (diodos emisores de luz) que se pueden encontrar en algunos juguetes e incluso en la iluminación navideña, pues esta luz azul en altas exposiciones puede suponer un riego para la retina.

Se debe también tener precaución con las lentes de prismáticos o telescopios, que pueden concentrar la luz

Se debe también tener precaución con las lentes de prismáticos o telescopios, que pueden concentrar la luz, así como juguetes que contengan espejos que pueden dirigir la luz hacia sus ojos. Estos artiluguios deben usarse con la supervisión de un adulto.

También existen juegos muy enfocados en tema visual, como es el caso de los libros del ojo mágico (Magic Eye), juegos visuales para trabajar la convergencia y divergencia, es decir, la binocularidad de los ojos. Otros juegos indicados para procurar una buena salud visual son los libros para colorear. Pero hay un ejemplo que puede servir para niños y también para adultos, los maldalas. Son dibujos para colorear, tan de moda actualmente, que además de rebajar el estrés, pueden ayudar centralizar y trabajar los problemas de la visión de cerca o estimular el ojo vago. Un regalo más pensado para mejorar la salud visual en adultos, y también de los adolescentes, son las gafas anti luz azul, por la alta exposición a las pantallas y que pueden ayudar a controlar la fatiga visual.

Pantallas sí, pero con precaución

Durante las Navidades se ha convertido en algo habitual regalar a los niños móviles, videoconsolas y videojuegos. Aunque estos dispositivos favorecen la concentración y la agudeza visual, así como los reflejos, siempre deben usarse de forma responsable.

Aunque a día de hoy nadie se imagina un mundo sin tecnología, y sus pantallas digitales, los ópticos-optometristas gallegos explican que los niños no deberían estar más de una hora al día conectados en sus primeros años de vida. Aunque los videojuegos ayudan a desarrollar la coordinación ojo-mano, la rapidez de reflejos, la capacidad de concentración y agudeza visual, no se recomienda su uso durante más de 15 minutos consecutivos y siempre en niños mayores de 12 años, ya que la utilización abusiva de este tipo de juegos puede acarrear problemas de salud visual, como la aparición de dificultad para enfocar a diferentes distancias, y hábitos sedentarios. “Los padres siempre deben vigilar el uso responsable de móviles, videoconsolas y videojuegos en sus hijos” –resaltan desde el Colegio