El ojo seco continúa fuera del radar de buena parte de las mujeres durante la menopausia. Solo el 14% de las mujeres perimenopáusicas, menopáusicas y posmenopáusicas identifica la sequedad ocular como un síntoma relacionado con esta etapa, según una nueva encuesta difundida por Bausch+Lomb.
Bausch+Lomb destapa una brecha en salud visual: el ojo seco pasa inadvertido durante la menopausia
El problema tampoco se limita a una sensación de incomodidad. Entre las mujeres encuestadas que presentan ojo seco, el 58% declara dificultades para leer y el 53% para utilizar pantallas
FOTO: Getty Images
El desconocimiento contrasta con otros síntomas mucho más reconocibles. Mientras que el 79% identifica los sofocos, el 78% de las encuestadas aseguró haberse sorprendido al descubrir que la sequedad ocular también puede estar relacionada con la perimenopausia o la menopausia.
Los resultados abren un terreno de atención para los profesionales de la salud visual ante un problema que puede pasar desapercibido o no ser relacionado por las propias pacientes con los cambios hormonales.
De las hormonas a la superficie ocular
Los cambios hormonales asociados a la perimenopausia y la menopausia pueden afectar a diferentes componentes relacionados con la lágrima y contribuir a la aparición de síntomas de ojo seco.
Entre las manifestaciones descritas se encuentran ardor, irritación, visión borrosa y molestias oculares. De las mujeres que afirmaron experimentar síntomas de ojo seco durante la perimenopausia, menopausia o posmenopausia, el 80% señaló que su aparición las había sorprendido.
La encuesta pone así sobre la mesa una posible brecha entre la presencia de molestias y la capacidad de las pacientes para relacionarlas con esta etapa de su vida.
El 58% tiene dificultades para leer
El problema tampoco se limita a una sensación de incomodidad. Entre las mujeres encuestadas que presentan ojo seco, el 58% declara dificultades para leer y el 53% para utilizar pantallas.
El impacto alcanza otras actividades cotidianas. Un 26% señala dificultades para conducir y un 17% asegura que las molestias han reducido su productividad.
Los datos adquieren relevancia para ópticos-optometristas y otros profesionales de la salud visual, ya que apuntan a un colectivo en el que los síntomas pueden estar presentes sin que las pacientes los identifiquen inicialmente como un problema relacionado con la superficie ocular.
El desconocimiento del ojo seco se enmarca en una dificultad más amplia para gestionar los cambios asociados a la menopausia. Según la encuesta, más del 43% de las mujeres considera abrumador controlar sus síntomas, mientras que más del 40% afirma no saber por dónde empezar.
Bausch+Lomb considera que los resultados muestran la necesidad de incorporar la salud ocular a la conversación sobre la perimenopausia y la menopausia y de consultar con un profesional cuando aparecen síntomas.
Suscríbete a la newsletter de modaengafas.com
Noticias relacionadas


