Esta entrevista forma parte del Cuaderno de Salud Visual 2025 editado por Modaengafas.com.
Vicente Berbegal: “Todavía nos falta muchísimo por conocer por qué la miopía avanza descontroladamente”
Vicente Berbegal es un profesional de gran prestigio en el sector, con un recorrido académico que incluye un Fellow de la Academia Internacional de Ortoqueratología y Control de la Miopía en 2019, un máster en Tecnologías Ópticas y Optometría Clínica por la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia (2023), entre otras titulaciones

Vicente Berbegal es experto en adaptación de lentes de contacto. FOTO: Xavi Llobet
Pregunta: Usted es especialista en adaptaciones especiales de lentes de contacto. ¿Cuáles son los mayores retos en este campo?
Respuesta: Es difícil definir qué retos son los mayores en este campo ya que en muchas ocasiones, adaptaciones de lentes contacto que parecen sencillas luego se complican extraordinariamente. Sin embargo, casos que a principio pueden parecer complejos se pueden resolver muy fácilmente. Al final se trata de valorar a cada paciente de forma individualizada y minuciosa para intentar encontrar la mejor solución en cada caso. Es cierto que, por ejemplo, las lentes esclerales o la ortoqueratología son técnicas que requieren mucha dedicación, tiempo y formación y que si no cumples con esos tres requisitos se convierten en un tipo de adaptaciones que pueden causarte problemas.
P. ¿Cómo ha evolucionado la ortoqueratología y el control de la miopía en los últimos años?
R. Bueno, la evolución de la ortoqueratología en estos últimos 25 años por ejemplo ha sido muy brutal. Yo recuerdo cuando César Villa nos estuvo explicando por primera vez cómo funcionaba la ortoqueratología en un curso de especialización de lentes de contacto en Alicante en el año 98. Mi primera sensación fue que qué necesitad había de dormir con lentes de contacto, pero a la vez me despertó una curiosidad tremenda y gracias a ello ahora soy un friki de estás lentes. La verdad es que la topografía corneal y la evolución de los diseños han permitido que los optometristas puedan adaptar cada vez casos más complejos como astigmatismos, miopías medias-altas e incluso hipermetropías. También recuerdo cuando en aquella época el límite de dioptrías a corregir era muy cercano a dos dioptrías, por lo tanto, la evolución como se puede ver ha sido drástica. Lo del control de miopía también es una cosa que en aquella época también se conocía o se empezaba a hablar sobre ello, pero que debido al aumento de la cantidad de miopes que estamos sufriendo a nuestro alrededor cada vez es más importante y cada vez más optometristas se interesan por él.
P. ¿Cuál cree que es el futuro de la contactología personalizada?
R. El futuro más próximo y que ya está desarrollándose, por ejemplo, al nivel de las lentes esclerales, será la corrección de las aberraciones de alto orden. Esto puede ayudar mucho a mejorar la calidad de visión de personas que tienen la córnea irregular. También se ha escuchado mucho hablar sobre las lentes de contacto de realidad aumentada, pero creo que de momento ese futuro todavía no está a nuestro alcance y que quizás no es el que más nos debe interesar a los optometristas como tal. Otras aplicaciones de lentes de contacto para monitorizar estados de salud o por ejemplo para suministrar de forma controlada medicamentos puede ser una cosa más útil para nosotros.
P. Con la creciente digitalización en la optometría, ¿qué opina sobre el uso de inteligencia artificial en la predicción de diseños ópticos personalizados?
R. La inteligencia artificial todavía está en sus primeros pasos sobre todo a nivel de la contactología, y sí que creo que en el futuro nos ayudará a adaptar lentes contacto de una manera más personalizada. Al final la inteligencia artificial son matemáticas complejas y lo que necesitamos para hacer cálculos personalizados son matemáticas complejas o sea que yo creo que serán el matrimonio perfecto.
P. ¿Cómo ve la evolución de la impresión 3D en la fabricación de lentes de contacto personalizadas?
R. De momento en las lentes esclerales sí que existe la opción de realizar un molde mediante una técnica parecida a la que se utiliza para realizar moldes auditivos, pero creo que los profilómetros corneoesclerales, que en mi opinión son el futuro, al final nos permitirán realizar lentes personalizadas de una manera muy fiable.
P. Su proyecto “Validación del cálculo de la altura sagital” fue galardonado con una beca de investigación. ¿Podría explicarnos en qué consiste y qué impacto puede tener en la práctica clínica?
R. El Sagitador surgió como una herramienta para ayudar a unos compañeros míos que no tenían la posibilidad de medir la altura sagital corneal y escleral. Se trata de un cálculo matemático que nos da la altura sagital a una cuerda determinada en función de la queratometría y la excentricidad de la córnea medida. El proyecto consistió en medir 81 pacientes para validar esos cálculos teóricos mediante un topógrafo corneoescleral, como es el Pentacam, y así poder ajustar los cálculos mediante una ecuación de regresión para que fuesen más fiables. Esta medida puede ayudar a los optometristas a seleccionar mejor las lentes de contacto para realizar una adaptación personalizada a sus pacientes basándose en algo más que el radio que nos da la queratometría. Al final se trata de ayudar a adaptar lentes contacto blandas, que son las que más se adaptan en proporción en nuestro país y en todo el mundo, de una mejor manera.
P. ¿Qué avances recientes en la investigación sobre la miopía considera más prometedores?
R. De momento, no creo que esté en una fase prometedora diría yo. Todavía nos falta muchísimo por conocer por qué la miopía avanza descontroladamente. Se están investigando los mecanismos que provocan ese cambio y cómo podemos frenarlo mediante diferentes tipos de luz, desenfoques periféricos, etc., pero yo creo que la clave será cuando encontremos realmente el punto exacto que provoca ese cambio en la longitud axial del ojo. El ritmo de crecimiento de la población miope ya lo conocemos todos y sería una gran noticia de un impacto mundial que alguien encontrase por fin la clave del por qué ocurre. De momento los optometristas tenemos que aferrarnos a todos los métodos que existen en la actualidad para controlar la miopía, que no son pocos. Hasta la llegada de las lentes oftálmicas de control de miopía esta parcela estaba reservada para optometristas muy especializados que tenían una formación muy elevada, y sin embargo, este tipo de lentes ha permitido democratizar el tratamiento. Esto es bueno, pero a la vez es un arma de doble filo porque puede conducir a una mala praxis. Así que animo a todos los compañeros a que se formen al máximo para poder ayudar a sus pacientes de una forma adecuada.
P. En su experiencia, ¿qué errores comunes cometen los profesionales al adaptar lentes de contacto y cómo pueden evitarlos?
R. Uno de los errores más comunes es no “perder tiempo” y prestar atención a los detalles antes de la adaptación. En mi opinión muchas de los problemas que nos encontramos durante las adaptaciones de lentes de contacto aparecen porque no hemos prestado suficiente atención a pequeños detalles como la calidad de la lágrima, topografía corneal, una buena refracción etcétera. Lo de la buena refracción que parece obvio, pero ocurre muchísimo porque muchos compañeros cuando van a empezar una adaptación de lentes de contacto utilizan o bien las gafas del propio paciente que traen a sus centros o graduaciones antiguas que pueden empezar a distorsionar la adaptación desde el principio. Así es que mi consejo es hacer una buena revisión previa antes de comenzar con la adaptación. Aun así aparecerán problemas pero evitaremos muchos.
P. ¿Cuáles son los principales factores que determinan el éxito en la adaptación de lentes de contacto en casos especiales?
R. Lo primero de todo hay que explicar muy bien al paciente en qué consiste su tratamiento y que entienda que, normalmente, ese tipo de lentes no son unas lentes de contacto cualquiera, sino que son un tratamiento. A partir de ahí, como he dicho anteriormente, prestar mucha atención a los detalles.
P. En adaptaciones complejas como en córneas irregulares, ¿prefiere lentes esclerales, híbridas o RPG corneales? ¿En qué casos opta por cada una?
R. Pues yo soy muy de lente corneal. Las lentes esclerales en mi caso están reservadas para los casos en los que las lentes corneales no funcionan como a mí me gustaría. Considero que son lentes muy difíciles de adaptar y que pueden traer muchos problemas en la adaptación. Desgraciadamente muchos profesionales banalizan el uso de lentes esclerales y yo creo que hay que estar muy bien formado y muy bien preparado para hacer bien este tipo de adaptaciones. En los casos en los que uno no llega hay que aprender a derivar. Dicho esto, también adapto lentes de contacto esclerales pero como ya os he comentado en los casos en los que una lente corneal no va a funcionar ya de inicio o no ha funcionado una vez adaptada.
P. ¿Cómo ve el futuro de las lentes de contacto con tecnologías de bioadaptación o sensores integrados?
R. Ya he comentado antes que eso creo que sería un gran paso para todos porque nos permitiría realizar monitorizaciones de constantes vitales y de otro tipo de indicadores que pueden ayudar a los pacientes. Lo de parecer son Goku con un medidor de fuerza y eso de la realidad aumentada no lo veo sinceramente.
P. Ha trabajado en ortoqueratología y control de la miopía. ¿Cuáles son los principales desafíos en la adaptación de estas lentes?
R. Como bien has dicho, el control de miopía y la ortoqueratología van de la mano en muchas ocasiones. Los mayores desafíos de estas lentes muchas veces tienen que ver con los padres y los hijos. Cuando padres, hijos y optometrista entienden que la ortoqueratología es un tratamiento y que es algo muy delicado todo funcionará muy bien. Cuando una de las tres patas de esta mesa no lo entiende, todo puede ir muy mal. Al final estos últimos casos son los que pueden desprestigiar la técnica por lo que debemos tener mucho cuidado de hacer las cosas perfectamente y si tenemos alguna duda pues utilizar otra técnica que para eso tenemos otras a nuestra disposición.
P. ¿Cómo influyen factores como la excentricidad corneal y la asfericidad en la efectividad de la orto-k?
R. Antiguamente era más complicado realizar casos con este tipo de parámetros en los valores extremos. Está claro que aplanar sobre plano es más difícil que aplanar sobre curvo, pero también es cierto que muchas veces la periferia de la córnea y la tonicidad medio periférica es la que puede terminar si hacemos un buen sellado y conseguir un buen resultado en la ortoqueratología.
P. ¿Qué importancia tiene la biomecánica corneal en la respuesta a la ortoqueratología?
R. Pues esta pregunta se la podías hacer mejor a mi compañero y amigo Joan Pérez que hizo una tesis doctoral sobre eso. En la conclusión de su tesis al final no llegó a encontrar ningún indicador que nos permitiera predecir el funcionamiento del tratamiento de ortoqueratología. Pero ya te digo Joan te podría contestar mucho mejor que yo a esto. En mi experiencia no sé exactamente porque hay personas a los que el tratamiento les va de una manera o de otra, pero lo que sí que es cierto es que ocurre.
P. ¿Cómo se puede optimizar el diseño de una lente de orto-k para un paciente con astigmatismo alto?
R. Habría que ver exactamente cada caso porque no es lo mismo un astigmatismo limbo a limbo o uno con astigmatismo central. Al final como en todos los tratamientos de ortoqueratología lo más importante es que haya una buena zona sellada para que el efecto ocurra y eso dependerá de si el diseño que elijamos nos lo permite o no. Actualmente tenemos la suerte de contar en España con diferentes diseños que pueden afrontar estos casos es simplemente ajustar paciente y diseño de forma adecuada.
P. ¿Cómo se correlaciona la progresión de la miopía con la hipermetropía periférica y qué estrategias se pueden aplicar para controlarla?
R. En la actualidad ya hay muchos estudios que han demostrado que el desenfoque periférico es una de las herramientas para realizar un control de la miopía. Precisamente el desenfoque periférico que debemos aplicar para hacer dicho control tiene que ser miópico o sea no puede ser hipermetrópico. La ortoqueratología, por la idiosincrasia de su diseño, y determinadas lentes de contacto blandas con un anillo multifocal periférico, que provoca dicho desenfoque, son estrategias muy buenas con una eficacia bastante alta para realizar es dicho control. En los últimos años han aparecido las lentes oftálmicas de control de miopía que han brindado la oportunidad a pacientes en los que no era posible o no querían adaptarse lentes de contacto, de tener una herramienta que no fuera farmacológica para hacer control de miopía. Digo herramienta no farmacológica porque también la atropina en diferentes concentraciones ha demostrado ser efectiva para ralentizar el crecimiento de la longitud axial del ojo, aunque sea competencia total y absoluta de los oftalmólogos. Digo lo de ralentizar el crecimiento de la longitud axial del ojo porque al final la clave para realizar control de miopía es poder monitorizar el crecimiento del ojo con un biómetro. Si no disponemos de un biómetro en nuestro centro no podemos asegurar que estamos realizando control de miopía. Si que podemos decir que estamos utilizando técnicas con evidencias suficiente para intentar realizar un control de la miopía, pero nunca lo podremos asegurar, así es que es muy importante la adquisición de un biómetro.
P. Se están desarrollando lentes de contacto con fármacos incorporados. ¿Qué potencial cree que tienen en el tratamiento de enfermedades oculares?
R. Este tipo de lentes sí que creo que pueden ser super interesantes tanto para nosotros como para los oftalmólogos y sobre todo para los pacientes ya que pueden ser un cambio muy importante en su estilo de vida. En ese tipo de adaptaciones los optometristas tendremos un papel muy importante.

Suscríbete a la newsletter de modaengafas.com
Noticias relacionadas





