Ómicron amenaza a la mayor fábrica mundial de las gafas. Hace dos días, China detectó los primeros casos de la variante sudafricana de la covid-19 en personas que no han salido nunca del país.

Los casos se han detectado en Tianjin, a media hora en tren de Pekín. Hasta el miércoles, el gobierno chino mantenía a 20 millones de personas en confinamiento para cortar el avance de la pandemia, según recoge ABC.

La aparición de estos casos de ómicron se produce en un momento en que la cadena de suministro global de todo tipo de productos registra problemas; la industria de las gafas no está a salvo de este inconveniente.

la cadena de suministro global de todo tipo de productos registra problemas

De hecho, Alex Mercé, director general de Natural Optics Group, dijo –en una entrevista concedida a Modaengafas.com– que el problema logístico global provocó retrasos en los plazos de entrega de las colecciones de gafas por parte de los fabricantes asiáticos en 2021. Debido a ello, se ha producido el encarecimiento de las materias primas y del transporte.

A esto hay que sumar el hecho que, desde principios de octubre, la mayor parte de los fabricas de gafas que operan en China estaban trabajando de tres a cuatro días por semana y en horarios reducidos, porque el gobierno ha ordenado a las empresas (de diferentes sectores de actividad) reducir sus niveles de producción para frenar la alta demanda de electricidad-

El 60% de las gafas que se comercializan a escala global son fabricadas en China. En 2017, según las estadísticas de aduanas del gigante asiático, las exportaciones de gafas (tanto graduadas como de sol) se situaron en 5.370 millones de dólares (4.836 millones de euros), un 7,2% más que en 2016.

Las gafas de sol y graduado no son los únicos productos que las empresas ópticas compran en China: el 60% de estuches y paños para gafas también se fabrican en el gigante asiático, lo mismo que el 40% de las lentes oftálmicas, entre otras cosas.