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Belluno, de una tragedia a otra: la resiliencia de la meca mundial de la óptica

Sede de Luxottica en Agordo (Italia). FOTO: Luxottica

Belluno enfrenta un nuevo desafío a cuenta del Covid-19. La provincia italiana, cuna de Luxottica, Marcolin, Safilo y De Rigo, ha vivido muchas tragedias a lo largo de su historia reciente, que van desde la catástrofe de la presa de Vajont en 1963, hasta la actual pandemia del coronavirus, que ha puesto en jaque su economía.

En los 57 años que han transcurrido entre una tragedia y otra, Belluno ha demostrado que sabe reponerse a la adversidad. La prueba palpable de esta afirmación es Longarone, el pueblo que fue arrasado por los 250 millones de metros cúbicos de roca, tierra y bosque que cayeron desde la presa de Vajont y en el que se ha levantado uno de los mayores enclaves de la industria mundial de la óptica.

En Longarone, donde viven tan solo 4.000 personas, se encuentran las instalaciones de Marcolin, Safilo y De Rigo, empresas que, en su conjunto, movieron una cifra de negocio de más de 1.720 millones de euros en 2019.

En los 57 años que han transcurrido entre una tragedia y otra, Belluno ha demostrado que sabe reponerse a la adversidad

Pero, con eso no basta. A 30 minutos de Longarone, también en la provincia de Belluno, está Luxottica, la dueña de Ray-Ban, Oakley, Vogue Eyewear, Persol, Oliver Peoples o Alain Mikli. La sede de la empresa, que cerró el ejercicio 2019 con una facturación de 17.390 millones de euros (la cifra también incluye las ventas de Essilor) es el símbolo de Agordo, un pueblo de apenas 4.200 habitantes.

Ahora, la industria de la óptica de Belluno intenta reponerse a los efectos del Covid-19, que, de momento, también ha dejado su huella en sus exportaciones.  Entre enero y marzo de 2020, las ventas de gafas de lujo fabricadas en la provincia alcanzaron los 574 millones de euros, lo que ha significado un descenso del 21,5% frente al mismo periodo de 2019, según datos de la Cámara de Comercio de Treviso y Belluno Dolomiti.

Sede de Marcolin en Longarone.

El dato es malo, a pesar de que, en los dos primeros meses del año, la pandemia del Covid-19 no había mostrado su peor cara. De hecho, por pura lógica, los resultados del segundo trimestre serán peores, porque coindicen con una época que en los libros de historia se contará como la “época del confinamiento mundial”.

Las exportaciones de gafas de Belluno a España se redujeron un 24,1% en el primer trimestre de 2020

El retroceso de las exportaciones se ha notado tanto en los mercados comunitarios como en los que se encuentran fuera de la Unión Europea (UE), y en unos países más que en otros. En Portugal, por ejemplo, las exportaciones cayeron un 51,3% en el primer trimestre; las ventas a Francia y España descendieron un 25,7% y un 24,1%, respectivamente, según los datos de la Cámara de Treviso y Belluno Dolomiti. En la Unión Europea, la excepción a la regla fue Alemania, donde las exportaciones repuntaron un 5,6%.

En lo que respecta a las exportaciones a los países no comunitarios, las caídas más notorias se registraron en Reino Unidos (-42,8%), China (-30,3%) y Estados Unidos (-26,3%). En este segmento destaca Rusia, donde las ventas se elevaron un 16,3%, siempre desde una perspectiva interanual.

En la actualidad, las empresas de gafas de Belluno ya están funcionando a toda su capacidad. Y no solo están los cuatro grandes, puesto que en Longarone también se levantan las instalaciones de Thélios, joint venture creada por Marcolin y LVMH, con el fin de dominar el mercado de la óptica de lujo.

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