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Ramón García: “Cada vez más ópticas, incluidas algunas cadenas, están cobrando por sus servicios profesionales”

Ramón García es un óptico con amplia experiencia que, en la actualidad se ha dedicado a la divulgación y que se ha especializado en nuevas tecnologías

Ramón García.

Por Jaime Cevallos - 16/01/2026

Esta entrevista forma parte del Cuaderno de Innovación editado por Modengafas.com.

Ramón García es un óptico con amplia experiencia que, en la actualidad se ha dedicado a la divulgación y que se ha especializado en nuevas tecnologías

Ramón García: “Cada vez más ópticas, incluidas algunas cadenas, están cobrando por sus servicios profesionales”

Pregunta: Has trabajado muchos años en el sector. ¿Qué cambios importantes has observado en la práctica de la optometría durante las dos últimas décadas?

Respuesta: El sector ha vivido un salto enorme en formación y en nivel profesional medio en estas dos décadas. La evolución es evidente, sobre todo en el área de contactología avanzada (orto-k, esclerales, lentes para queratocono, etc.), el control de miopía, la terapia visual y la baja visión… hoy forman parte del día a día en muchas ópticas.

Eso sí, sigo viendo un porcentaje significativo de profesionales que no han actualizado sus conocimientos o que, aun teniéndolos, no los aplican.

En algunos entornos —especialmente en ciertos modelos de cadena donde la competencia es por precio más que por servicio— es difícil desarrollarse profesionalmente. Es una realidad que compañeros en esa situación me comentan: cuando el modelo prioriza lo comercial, la parte clínica queda limitada.

La parte positiva es que esta situación abre una gran oportunidad para quienes deciden especializarse: revisiones optométricas de calidad, terapia visual, baja visión, visión deportiva, ojo seco, contactología avanzada…

Y algo que me encanta: cada vez más ópticas, incluidas algunas cadenas, están cobrando por sus servicios profesionales. Ese es un gran síntoma de madurez del sector.

P. ¿Cuál ha sido el mayor reto profesional que has enfrentado como óptico-optometrista?

R. Sin duda, el decidir dejar mi trabajo presencial como optometrista y formador para volcarme en el mundo digital.

Durante muchos años compaginé mi trabajo en gabinete con la divulgación en Cuida tu vista, pero en 2021 entendí que podía ayudar a mucha más gente si apostaba al 100% por lo digital.

Me apasiona la divulgación, pero también la estrategia digital. Y en el sector óptico había (y hay) mucho campo para mejorar en esos aspectos.

Es una sensación fantástica saber tocar las teclas para que ópticas profesionales puedan destacar en su zona gracias a un buen posicionamiento y una estrategia bien hecha que refleje dicha profesionalidad. Esa es otra forma de mejorar la salud visual: ayudando a que más pacientes lleguen a centros donde se hacen las cosas bien.

Se puede decir que me apalanco en otros compañeros optometristas que destacan por su profesionalidad, lo que me permite tener más impacto del que nunca imaginé dentro del sector aunque sea a través de terceras personas.

P. Me gustaría que te remontes a los inicios en la óptica. ¿Cómo eran los gabinetes de aquellos años y cómo son ahora?

R. Tuve la suerte de empezar en ópticas de gran volumen, con gabinetes muy completos en aquella época: forópteros manuales y computerizados (algo que pocas ópticas tenían en España), retinoscopio, queratómetro, lámpara de hendidura, oftalmoscopio… La base técnica era buena.

En refracción y análisis optométrico, los principios no han cambiado demasiado, pero lo que sí ha cambiado —y mucho— es el soporte tecnológico: pasar de pantallas de proyección a monitores digitales abrió un abanico enorme de posibilidades de test y condiciones de observación.

En mi caso, el primer gran salto llegó con la aparición de las lentes de contacto desechables y posteriormente (a primeros de los 2000) con la inclusión de topografía corneal. Después ha ido evolucionando con nuevos equipos como OCT, topógrafos esclerales, analizadores de ojo seco o retinógrafos, etc.

En mi opinión, estos cambios se han hecho visibles especialmente en tres áreas: Lentes de contacto especiales; control de miopía; y cribado de patologías oculares.

Hoy un gabinete moderno ofrece pruebas que hace 20 años solo veíamos en clínicas oftalmológicas. Y hay casos donde superan por mucho a dichas clínicas.

P. ¿Qué papel crees que está jugando la tecnología (IA, realidad aumentada, telemedicina, etc.) en vuestro campo?

R. Un papel enorme… y creciente. La telemedicina está funcionando especialmente bien para cribados y detección precoz de patologías, así como para el cálculo de lentes de contacto especiales. Muchas ópticas llevan años enviando retinografías a plataformas donde un oftalmólogo realiza el informe en pocas horas. Y la mejora en la IA aplicada a imágenes es espectacular: cada vez detecta mejor pequeñas alteraciones que el ojo humano puede pasar por alto en una revisión rutinaria.

La realidad aumentada es una revolución pendiente, pero ya va tocando la puerta. Las nuevas gafas de Meta y Oakley apuntan claramente a un futuro donde la AR (realidad aumentada) forme parte del día a día. Más allá del ocio, habrá aplicaciones para baja visión (ya hay algunas), ayuda en tareas cotidianas y también para fines profesionales.

La realidad virtual (VR), por su parte, ya se usa en optometría para pruebas de binocularidad, campimetrías o terapia visual —especialmente en ambliopía—. No veo su uso masivo en la población general, pero sí en nichos donde destacará (gaming, formación inmersiva y terapia visual).

Para uso masivo mi apuesta es clara desde hace años: la realidad aumentada (AR) será la ganadora (ya lo es actualmente).

P. Has creado un buscador de ópticas. ¿Qué te ha impulsado a tomar esta iniciativa?

R. Tenía una motivación doble: unir a mis dos audiencias —las ópticas y los ciudadanos— y adelantarnos a un cambio que ya es evidente: la IA está transformando el posicionamiento local.

El SEO local sigue funcionando muy bien, pero con la irrupción de la IA, los directorios de calidad han cobrado una relevancia enorme. A la IA le encantan porque aportan contexto, autoridad y señales NAP consistentes.

Hasta ahora, los pocos directorios de ópticas que existían estaban hechos “Extrayendo datos de Internet sin permiso”, desactualizados, llenos de publicidad y en muchos casos sin posibilidad de contactar con los que publicaban la ficha.

 Por eso creamos BuscOOptica.es, Un directorio donde las ópticas de España interesadas se registran voluntariamente, con datos verificados uno a uno, con fotos optimizadas por nosotros y sin publicidad invasiva,  on un plan gratuito pensado precisamente para generar una citación NAP sólida que ayuda a mejorar el posicionamiento en Google, Google Maps y búsquedas IA.

P. En los últimos años te has dedicado a la divulgación. ¿Qué te motivó a crear el blog Cuida tu Vista?

R. En 2012, la información sobre salud visual en internet era, siendo sinceros, bastante floja. Muy técnica, muy fría y con poca base científica revisada. Yo llevaba años respondiendo las mismas dudas en gabinete cada día, así que pensé: Esto se puede explicar mejor y ayudar a más gente si lo hago accesible’.  Y funcionó desde el primer día.

El blog Cuida tu vista supera ya los 22 millones de páginas vistas, y creo que una de las claves es que es un proyecto independiente: puedo ser crítico cuando toca —siempre desde la evidencia— sin compromisos externos.

Hay mucho ruido y oscurantismo en el área de salud visual… y sigue siendo necesario aclarar conceptos y decir verdades, aunque en ocasiones no les gusten a todos.

P. ¿Cuál era tu objetivo inicial con el blog y cómo ha evolucionado con el tiempo?

R. El objetivo inicial era sencillo: ofrecer información práctica, clara y basada en evidencia.

Con el tiempo ha evolucionado a publicar menos artículos generalistas y más contenidos en profundidad. Muchas veces apoyándome en profesionales que dominan áreas específicas:
Un ejemplo son el Dr. Alberto Ollero (oftalmólogo), y compañeros optometristas como José Manuel Gómez-Méijome, Juan Portela, Elena Salobrar, Roque Pérez Prados, Juan Bolívar, Enrique Sánchez…

También dedico espacio en el blog a desmontar conceptos mal explicados como la luz azul, la luz roja, el Método Bates, gafas premontadas, etc. Y en 2020 lancé el pódcast, que tiene una audiencia más pequeña pero muy fiel. El formato audio me encanta porque permite aprender sin fatigar la vista.

P. ¿Qué tipo de público te sigue y qué temas generan más interés o preguntas?

R. El 50% del tráfico aproximadamente viene de España, seguido de México y luego Argentina, Colombia y Estados Unidos. La mayoría de la audiencia supera los 40 años, y eso se nota en los temas que más interesan: presbicia, problemas de enfoque, sequedad ocular, gafas progresivas, ojo seco.

Y otras de las temáticas estrella del Blog es todo lo relacionado con la luz azul (filtros, iluminación, gafas para ordenador, etc.) donde, además, desarrollo un espíritu crítico desde hace años que ha ayudado a crear opinión entre muchos optometristas.

P. ¿Qué papel juega la divulgación científica y la educación visual en tu trabajo diario?

R. Aunque ahora dedico más tiempo a la parte de estrategia digital y a ayudar a ópticas en el proyecto de ópticas digitales, la divulgación sigue muy presente.

Sigo investigando, revisando estudios y manteniendo ese espíritu crítico que me ha acompañado siempre. Creo que tener la experiencia de haber atendido a miles de pacientes y luego poder comunicar desde la evidencia es un valor diferencial muy fuerte en mi trabajo actual.

Actualmente, prefiero apoyarme en compañeros optometristas referentes en su área que saben mucho más que yo cuando quiero tocar un tema en profundidad.

P. Con el auge de las pantallas, ¿qué medidas consideras más efectivas para prevenir la fatiga visual digital?

R. Esto daría casi para una entrevista completa, pero te dejo cuatro claves muy efectivas:

Reducir el uso del móvil para tareas que puedes hacer en pantallas más grandes y más lejos (ej. ver vídeos en TV, tablet u ordenador), así como pasarse al audio siempre que sea posible (escuchar pódcast, activar la lectura automática por voz, etc.).

Para lectura prolongada: ebook con iluminación regulable.

En ordenador: pantalla de 24” a unos 70 cm. Si es más grande, más distancia.

La regla 20-20-20-20: cada 20 minutos, 20 segundos, mirando a más de 20 pies… y 20 parpadeos para resetear la superficie ocular.
P. ¿Cómo imaginas el futuro de la optometría y la salud visual en los próximos 10 años?

R. Lo resumo en cuatro ideas: Seremos (o serán) pocos. La profesión es muy desconocida para la sociedad y actualmente entran muchos menos estudiantes de los que se jubilarán/jubilaremos en unos años. Esto, por un lado, mejorará las condiciones laborales de los optometristas del futuro, pero complicará la atención a la cada vez más envejecida población. Hay que ponerse las pilas para dar a conocer nuestra maravillosa profesión y conseguir nuevos estudiantes de optometría.

Me encantaría ver optometristas en atención primaria y en especialidades hospitalarias de los servicios públicos de salud en todas las comunidades autónomas.

Que quienes estén formados adecuadamente y certificados para ello, puedan utilizar ciclopléjicos, en los casos que se considere adecuado (revisiones de visión en niños, cribado de fondo de ojo, etc.).

Más tecnología y más responsabilidad. OCT, topografía avanzada, IA para cribados, telemedicina… el futuro debería de ser más clínico, más colaborativo y con más peso en la prevención.

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Jaime Cevallos
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