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Las lentes de contacto del señor Tanaka

Kyoichi Tanaka. FOTO: Menicon

Corría el año 1950. Kyoichi Tanaka se encontraba en la óptica Tamamizuya, en Nagoya, trabajando como lo hacía cada día. Todo transcurría según las normas que marcaba la rutina en ese Japón que, cinco años atrás, había capitulado ante los aliados, poniendo el punto final a su participación en la II Guerra Mundial.

Entonces, de repente, la rutina se vio alterada por la esposa de un comandante de las Fuerzas de Ocupación Aliadas, que entró en la óptica y pidió que le ajustaran las gafas. Tanaka las tomó y empezó a apretar las varillas, al mismo tiempo que hablaba con la señora que, el fragor de la conversación, decidió presumir: “Tengo un par de lentes de contacto”.

La frase fue como una revelación, ya que Kyoichi Tanaka tenía un interés especial por las lentillas, aunque nunca había visto unas. Pero le interesaban tanto, que se había agenciado de algunos datos sobre cómo avanzaba su producción en Estados Unidos y Europa.

Kyoichi Tanaka no podía creer que ante él estaba una persona que tenía unas lentes de contacto. Entonces, sin cortarse un pelo, le dijo, en un inglés rudimentario: “Me las puedes mostrar”.

¡Oh, no! Son muy caras, y sería terrible si se rompieran, le respondió ella.

Aquella negativa no le sentó bien a Tanaka, que, henchido de orgullo, decidió fabricar sus propias lentes de contacto… un año después, en 1951, de sus manos salían las primeras lentillas corneales hechas en Japón. Pero, aún debía dar un paso más: tenía que saber si funcionaba, y las probó en sus propios ojos. Poco le importó que su familia le dijera que no lo haga, ante el temor de que perdiera la vista. Él tenía que superar el desafío, y lo hizo.

No obstante, lo que el buen Kyoichi Tanaka no sabía era que, con su ambición y osadía, no solo había creado la primera lente de contacto de Japón, sino que también había colocado la primera piedra de lo que ahora es Menicon.

Setenta años después, Menicon está presente en 80 países y factura casi 650 millones de euros al año. En la actualidad, la empresa fabrica desde lentes rígidas permeables al gas (RGP), lentes de contacto desechables y soluciones para el cuidado de lentes, hasta un sistema de gestión de control de la miopía.

“Estamos muy orgullosos de celebrar este 70 aniversario”, ha dicho Hidenari Tanaka, presidente y consejero delegado de Menicon, quien es el encargado de continuar con el sueño de su padre que, ya retirado, debe recordar todo lo vivido en aquellos inolvidables 50, y, sobre todo, el día en que la gringa entró en la óptica a que le ajustaran las gafas.

*Los datos utilizados para hacer este artículo han sido tomados de documentación publicada por Menicon