Inicio CONTACTOLOGÍA La orto-k, algo más que una moda

La orto-k, algo más que una moda

La orto-k adquiere una importancia capital en un momento en que la miopía va afectando a la población joven. FOTO: Bruce Mars (Unsplash)

Este artículo forma parte del Cuaderno de la óptica, salud visual de audiología, un monográfico editado por Modaengafas.com, que está centrado en la miopía, una de las pandemias del siglo XXI.

La orto-k pide pasó, y lo hace en un momento clave para la humanidad, ya que la miopía está considerada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una de las pandemias del siglo XXI: en un plazo no mayor a 30 años, el 50% de la población tendrá problemas de visión.

Lo curioso del caso es que la orto-k no es una técnica nueva, puesto que sus orígenes se remontan a 1960, cuando Newton Wesley, un experto en optometría, creó las primeras lentillas duras y acuñó el término ortoqueratología para definir el proceso de adaptación de lentes de contacto para reducir la miopía.

Wesley (1917-2011), un estadounidense de origen japonés, estuvo a punto de quedarse ciego por una enfermedad degenerativa de la córnea que le había afectado desde la niñez. Tal situación no le amilanó; al contrario, en aquella dolencia encontró la motivación para buscar una solución le permitiera seguir viendo.

el nombre de Wesley ya era muy conocido en el campo de la optometría

En la década de los 60, el nombre de Wesley ya era muy conocido en el campo de la optometría; junto a George Jessen, uno de sus colegas, Wesley había creado la empresa Plastic Contact Lens, y viajaba por Estados Unidos convenciendo a la gente de lo beneficioso que resultaba utilizar lentillas.

UNA DÉCADA COMPLEJA Y DE CAMBIOS

Wesley realizaba ese trabajo de difusión en una época muy compleja y hasta traumática para la sociedad que, en 1963, atestiguó el asesinato del presidente John F. Kennedy (a través de una escena repetida en miles de ocasiones por la televisión), quien fue impactado por una bala cuando circulaba en el coche presidencial por las calles de Dallas.

Los sesenta, sin embargo, también fueron los años en que las grandes reivindicaciones sociales llegaron al punto de ebullición. La mujer se había incorporado al trabajo y los movimientos feministas comenzaban a aparecer para exigir salarios iguales al de los hombres, mientras que las minorías afroamericanas luchaban por sus derechos, lideradas por un Martin Luther King que sería asesinado en Memphis (Tennessee) en 1968.

Cuando el hombre llegó a la Luna, en 1969, los
profesionales de la salud visual habían entrado de
lleno en la adaptación de lentes de contacto rígidas.

A pesar de eso, Estados Unidos seguía adelante en su lucha con la entonces URSS por la supremacía en el mundo y hasta del espacio; en ese contexto, el Apolo II llegó a la Luna en 1969 y su comandante, Neil Armstrong, pronunciaba la famosa frase: “Este es un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la Humanidad».

En medio de ese clima, los profesionales de la salud visual -espoleados en parte por el mensaje de Wesley y de Jessen- habían entrado de lleno en la adaptación de lentes de contacto rígidas. De hecho, a George Jessen se le atribuye el primer intento de modificar deliberadamente el estado refractivo del ojo miope, mediante la utilización de una lente rígida. Aquello ocurrió en 1962.

poco a poco se comenzaron a producir nuevos desarrollos que contribuirían al crecimiento de la técnica

Más allá de eso, los profesionales de la salud visual comenzaron a darse cuenta de que el utilizar este tipo de lentillas durante algún tiempo les permitía a los miopes resolver sus problemas visuales. Y aunque la técnica funcionaba, aún faltaban la tecnología que existe hoy en día para llegarse a consolidar.

No obstante, poco a poco se comenzaron a producir nuevos desarrollos que contribuirían al crecimiento de la técnica. En 1998, la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó las primeras lentes de geometría inversa para realizar ortoqueratología diurna. Catorce años después, concretamente en 2002, la misma FDA dio luz verde a la venta las lentes Corneal Refractive Therapy (CRT) de Paragon Vision Sciences.

EL ESTADO DE LA ORTO-K EN ESPAÑA

Sesenta años después de haberse acuñado el término de la ortoqueratología, la técnica que permite frenar la progresión de la miopía empieza a ser conocida y reconocida por la población.

se trata de una opción terapéutica con sus peculiaridades y no exenta de riesgos

Sin embargo, David Piñero, uno de los ópticos españoles con más proyección en este campo, advirtió (en una entrevista concedida a Modaengafas.com el pasado año) que la dimensión que ha ganado la orto-k «no debe servir para que se banalice, puesto que se trata de una opción terapéutica con sus peculiaridades y no exenta de riesgos. Por ello, es importante que los que la apliquen estén bien formados, se informe bien al paciente de los riesgos y beneficios, y se sigan las indicaciones científicamente establecidas».

Para que la orto-k siga siendo valorada por los pacientes, algunas empresas de contactología han comenzado a organizar programas de formación, con la finalidad de que los ópticos tengan toda la información relacionada con esta técnica.

«En el caso de la orto-k, tanto por su funcionalidad tan apreciada por los usuarios de compensar la miopía mientras se duerme, como por la evidencia científica de sus positivos resultados en el control de la miopía, nos decidieron a  entrar fuertemente en este segmento y, de esta manera, nuestras lentes Seefree y Seefree Lite forman parte importante del proyecto Mylife gestión de la miopía que empezó a desarrollar Hecht en Alemania hace unos años y que, poco a poco estamos empezando a implantar en España”, han explicado fuentes de Conóptica.

De esta manera, el sector de la óptica ya transita por el camino de la orto-k, cuya práctica ya está entre una buena parte de profesionales del sector.