Inicio SALUD VISUAL Cuando el cáncer de piel llega por los párpados…

Cuando el cáncer de piel llega por los párpados…

dolor ocular

Un abrir y cerrar de ojos puede cambiar la vida de las personas. Pero esos párpados que se abren y se cierran son más frágiles de lo que nos creemos y pueden ser la puerta de entrada a un cáncer de piel.

La piel de los párpados es unas 10 veces más fina que la del resto del cuerpo, siendo muy delicada ante el daño actínico. Además, a la hora de aplicarnos el protector solar, muchas veces lo hacemos solo en verano y, aún así, a menudo nos olvidamos de la zona periocular, que queda desprotegida”, destaca el doctor Marco Sales, especialista en oculoplastia de IMO Grupo Miranza con motivo de la celebración del Día Mundial contra el Cáncer, este 4 de febrero.

Un 80% de los casos de cáncer de piel son carcinomas basocelulares, el tumor maligno más frecuente en humanos, cuyo principal factor de riesgo es la exposición al sol. Por ello, las zonas más expuestas durante todo el año son las más vulnerables, como el rostro y, en concreto, los párpados, principal localización de este tipo de tumores cutáneos.

Un 80% de los casos de cáncer de piel son carcinomas basocelulares, el tumor maligno más frecuente en humanos

Sales asegura que “otro de los riesgos de los tumores en los párpados es que pueden pasar desapercibidos o confundirse con lesiones benignas, como quistes, verrugas u orzuelos”. Mientras que el melanoma palpebral (mucho menos frecuente) tiene una progresión más rápida y agresiva, el carcinoma basocelular suele ser de crecimiento lento, así como tener diversos aspectos, lo que puede dificultar su diagnóstico. Por esta razón, ante cualquier lesión en el área palpebral, como manchas rojizas, bultos rosados o de aspecto brillante, llagas abiertas o costras que no terminan de curarse, etc. conviene consultar al especialista para determinar si se trata de un cáncer de piel.

LOS TUMORES EN LOS PÁRPADOS

“Si los detectamos tempranamente, los tumores de párpados tienen un buen pronóstico y en más de un 90% de los casos podemos curarlos completamente”, destaca Sales. Hay que tener en cuenta que algunos tipos como el carcinoma escamoso o el carcinoma sebáceo pueden llegar a producir metástasis sin un tratamiento temprano adecuado y, aunque el carcinoma basocelular raramente se disemina a otras partes del cuerpo, sí que puede comprometer el globo ocular si se deja crecer sin tratamiento.

En la intervención es fundamental asegurar la eliminación total de las células malignas, dejando un margen de seguridad libre de tumor, por lo que, en un área tan pequeña como es el párpado, se requieren técnicas con control intraoperatorio de márgenes quirúrgicos.

El siguiente paso esencial es reconstruir el defecto creado al quitar el tumor. “Una vez realizada la extirpación del tumor, contamos con diferentes procedimientos de reconstrucción palpebral, ya que el objetivo es dejar el menor impacto estético y preservar la adecuada función del párpado como elemento protector del ojo”, concluye Marco Sales.