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Ópticos, la tortuosa ruta hacia la sanidad pública

Los ópticos cumplen una labor sanitaria al formar parte del gremio de ciencias de la salud.
FOTO: Nrd (Unsplash)

Los ópticos van buscando el estatus que se merecen en la sociedad. Modaengafas.com, en el Cuaderno Miopía, nuevos avances y desafíos, ha hecho un escáner de la situación.

Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos. La edad de la sabiduría, y también de la locura… La frase, con la que arranca Historia de dos ciudades (Charles Dickens), podría utilizarse para definir a una época como la actual, en la que la pandemia de la covid lo ha complicado todo, pero, al mismo tiempo, ha logrado sacar a la luz algunos problemas que ya resultaban acuciantes para la sociedad.

Sucede en los diferentes ámbitos, pero, de manera fundamental, en la sanidad pública. Las listas de espera están desbocadas, en parte, como fruto de la presión hospitalaria originada por la incesante lluvia de casos de covid. Basta con googlear la frase “lista de espera” para acceder a diferentes publicaciones que dan cuenta de esta realidad, y en las que el nombre de la oftalmología se cuela una y otra vez.

Sí, es tiempo de distopia, el mejor y el peor, un tiempo en que los ópticos-optometristas han logrado dar sus primeros pasos en la sanidad pública; sí, su llegada a la sanidad está siendo como una mancha de aceite, que se extiende de manera lenta, pero sostenida, gracias al trabajo de los distintos colegios de ópticos, capitaneados por el Consejo General de Colegios de Ópticos- Optometristas (Cgcoo).

Es un tiempo en que los ópticos-optometristas han logrado dar sus primeros pasos en la sanidad pública

De hecho, un estudio avalado por la Sociedad Española de Optometría (SEO), que fue presentado en Optom, señala que la incorporación de los ópticos al Sistema Nacional de Salud (SNS) permitirá ahorrar 70 millones de euros anuales al conjunto de las comunidades autónomas.

El estudio deja ver, de una manera detallada, que el 14,5% de las derivaciones de los médicos de atención primaria se hacen a oftalmología. El asunto es que, de estos casos, el 30% está relacionado con asuntos de agudeza visual, que pueden ser resueltos por un óptico-optometrista.

El problema -o la disfunción- es más evidente a nivel de pediatría, donde el 27% de las derivaciones también es al oftalmólogo. Y, del total de casos, el 76,6% se hace para tratar los fallos en la agudeza visual de los pacientes.

ópticos en la sanidad pública
el 14,5% de las derivaciones de los médicos de atención primaria se hacen a oftalmología.

¿Cómo se puede solucionar este cuello de botella? Los autores del estudio han estimado que, con la implantación de 239 Unidades de Optometría en todo el territorio nacional o la implantación de un sistema de capitación, a través de los establecimientos sanitarios de óptica, se podrían atender a todos estos pacientes en el nivel primario.

En este contexto, el Cgcoo propone dos modelos para la incorporación de los ópticos al SNS. El primero de ellos sería mediante la creación de unidades de optometría en los centros de atención primaria, de tal modo que los ópticos trabajen de manera coordinada con los médicos de familia, pediatras y otros profesionales sanitarios.

El segundo modelo puede articularse a través de la firma de convenios de externalización de servicios entre las ópticas y el SNS, fijando un coste concreto por la atención a cada paciente y año.

UN CONSENSO DE GREMIO

El consenso de que el óptico-optometrista debe ser parte integral de la sanidad pública existe dentro del sector. Ahora, de lo que se trata, es explicar al resto de la sociedad el porqué es importante que esto suceda.

Andrés Gené, presidente del Colegio de Ópticos-Optometristas de la Comunitat Valenciana (Coocv) ofreció una entrevista al programa Valencia en Abierto de 7televalencia, en la que ha explicado los cambios demográficos y de hábitos de la población han hecho que haya una necesidad de cubrir asuntos relacionados con la salud visual de la población.

“Lo que pedimos es que lo que está sucediendo a nivel de sanidad privada en los establecimientos de óptica se pueda también implementar en la sanidad pública”, dijo Gené.

La Comunitat Valenciana creó siete plazas de ópticos-optometristas en la sanidad hace tres años

El presidente del Coocv contó que hace tres años, la Comunitat Valenciana creó siete plazas de ópticos-optometristas en la sanidad, a la que se sumó una más al siguiente año. Sin embargo, desde ese momento, la administración no ha vuelto a mover ficha en ese ámbito, “lo cual claramente es insuficiente para cubrir las necesidades de atención visual de la Comunitat Valenciana”.

Movimientos parecidos han ocurrido en otras comunidades autónomas. En las Islas Baleares se realizó una convocatoria para para cubrir las plazas vacantes de personal estatutario fijo de la categoría de óptico-optometrista del servicio de salud.

La convocatoria fue publicada en el Boletín Oficial de las Islas Baleares del 15 de julio, en la que se da la luz verde a un concurso-oposición para cubrir siete plazas vacantes, cuatro para el turno libre, y tres para el turno de promoción interna.

En Extremadura, en cambio, se creó la categoría estatutaria de óptico-optometrista con la finalidad de cumplir con lo que dice en la ley de ordenación de las profesiones sanitarias, en la que se determina la necesidad de proceder a una nueva reglamentación de las especialidades en ciencias de la salud.

ONCE COMUNIDADES

En la actualidad, en 11 comunidades autónomas (Andalucía, Aragón, Islas Baleares, Cataluña, Extremadura, La Rioja, Comunidad de Madrid, Región de Murcia, Navarra, País Vasco y Comunitat Valenciana) ya existen ópticos que trabajan en la sanidad pública.

Sin embargo, esa situación no se produce en otras zonas de España como es el caso de Castilla y León.

El Colegio de Ópticos Optometristas de Castilla y León (Coocyl), uno de los organismos gremiales más activos de España, ha denunciado de manera pública que lleva años trasladando a la Consejería de Sanidad la importancia de incluir a los profesionales del sector en la sanidad pública, con el fin de garantizar una atención de calidad en la salud visual de los ciudadanos y, al tiempo, reducir las abultadas listas de espera que soportan los servicios de oftalmología de la comunidad.

Un informe del Coocyl remitido a las autoridades políticas de Castilla y León señala que, en Estados Unidos, cuna del desarrollo de la optometría, el 85% de las consultas de atención primaria sobre la visión es atendida por los ópticos-optometristas. La situación es parecida en Canadá, Australia, Nueva Zelanda y, en el contexto europeo, en países como Reino Unido o Dinamarca.