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Ojo con la audiología: El 11,3% de la población española padece algún tipo de pérdida auditiva

FOTO: Mark Paton (Unsplash)

Los problemas de audición van al alza en España. Un 11,3% de la población española padece algún tipo de pérdida auditiva, pero lo más grave es que solo tres personas de cada diez que lo necesitan usan audífonos.

Eso se desprende del estudio EuroTrak España sobre pérdida auditiva y satisfacción de usuarios de audífonos impulsado por la Asociación Nacional de Audioprotesistas-Audiólogos Protésicos (ANA), en el que se deja constancia que en el país todavía existen 2 millones de personas con pérdida auditiva no tratada, una proporción mucho mayor que en otros países.

De hecho, se prevé que esta cifra vaya en aumento, ya que en los últimos años se ha registrado un incremento muy significativo de la pérdida auditiva en segmentos cada vez más jóvenes, derivados de la exposición al ruido en el lugar de trabajo, la contaminación acústica en las ciudades o por el uso inadecuado de auriculares para escuchar música a volúmenes desaconsejados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Las personas con discapacidad auditiva no tratada cuentan con una probabilidad media-alta (72%) de padecer enfermedades como ansiedad, depresión o agotamiento

Las personas con discapacidad auditiva no tratada cuentan con una probabilidad media-alta (72%) de padecer enfermedades como ansiedad, depresión o agotamiento. Según datos del estudio, un 47% de personas con problemas auditivos que no utiliza audífonos reconoce que llega mentalmente cansado al final del día. Sobre la calidad del sueño, el 58% de usuarios de audífonos reconoce que duerme bien, un 14% más que las personas que no utilizan audífono (44%).

Otros muchos estudios demuestran que existe una correlación entre una pérdida auditiva no tratada y la demencia. En una investigación publicada en el 2013, se realizaron test periódicos a mayores de 77 años para evaluar su estado cognitivo y paralelamente se estudiaron sus audiometrías. Se vio que la pérdida de audición acelera ese deterioro cognitivo dos o tres años, o lo inicia, con un aumento cuantificado en ese riesgo del 24% de aquellos individuos que no lo sufrían antes de perder oído.

Por su parte, la OMS cifra en 8.200 euros al año el coste que representa para las administraciones cada persona afectada por una pérdida auditiva no tratada, mientras que las intervenciones destinadas a prevenir, detectar y tratar la pérdida de audición serían mucho más económicas y beneficiarían socialmente a los afectados, como la detección temprana, el uso de protectores auditivos para el ruido, la utilización de audífonos o los implantes cocleares, los servicios de rehabilitación y apoyo para el uso continuado de audífonos o la concienciación social.