Inicio SALUD VISUAL ¡Ojo con el Síndrome Visual Informático en la última fase del confinamiento!

¡Ojo con el Síndrome Visual Informático en la última fase del confinamiento!

uso de pantallas en el confinamiento
Es muy probable que el incremento en el uso de las pantallas haya resultado en el empeoramiento de la visión. FOTO: Taras Shypka on Unsplash

El Colegio Oficial de Ópticos-Optometristas de Cataluña (Coooc) prosigue con las campañas de salud visual. El organismo, presidido por Alfons Bielsa, ha advertido a la población de los riesgos del Síndrome Visual Informático (SVI), que provoca daños en la visión debido al exceso de exposición de las personas a las pantallas de ordenadores, tabletas o móviles.

La campaña se ha lanzado cuando España encara el tramo final del desconfinamiento que, hasta lo que se sabe, comenzará a producirse de manera gradual a partir del 9 de mayo.

Pasar muchas horas delante de una pantalla puede provocar muchas molestias puede desencadenar el SVI, que provoca fatiga visual, sequedad, picor, visión borrosa, enrojecimiento, lagrimeo o visión doble. En España, el 70% de la población lo padece.

“Las pantallas obligan a los ojos a hacer un esfuerzo constante en unas condiciones extremas que muchas veces se traduce en una sobrecarga”,  ha explicado Alfons Bielsa.

El SVI, que provoca fatiga visual, sequedad, picor, visión borrosa, enrojecimiento, lagrimeo o visión doble

Los dispositivos electrónicos pueden poner de manifiesto problemas de graduación visual que habían pasado desapercibidos, como miopía, hipermetropía, astigmatismo o vista cansada. “Podemos no notar la necesidad de llevar gafas al hacer otras actividades, pero el esfuerzo adicional que supone mirar una pantalla sin corrección óptica provocará más síntomas de fatiga ocular”. Además, “pasar muchas horas delante de una pantalla también puede causar la aparición o la progresión del problema visual a largo plazo”, ha recalcado Bielsa.

A todo esto hay que sumarle que se pueden generar otros problemas, como el insomnio. Una parte de la radiación lumínica de la mayoría de pantallas LED (diodos emisores de luz) emiten un pico de frecuencia en el espectro de los azules que provocan cambios en los ciclos del sueño (ciclos circadianos) y que, por tanto, podrían interferir en el descanso nocturno. Por esta razón es importante no utilizar pantallas antes de ir a dormir.

USO CORRECTO DE LAS PANTALLA

Desde una perspectiva visual, todos los dispositivos electrónicos son parecidos, ya que tienen pantallas que se iluminan, que miramos desde una distancia muy corta y en los que fijamos la visión mucho rato. El SVI se reduce cuando disminuimos el tiempo de su uso, pero también hay que tener presentes otros tres factores: la distancia, la luz y el parpadeo.

En los móviles y tabletas, el factor de la distancia es primordial. La medida de la pantalla y de la letra es más pequeña, y esto hace que nos acerquemos más todavía sin darnos cuenta. Mirar una pantalla también supone mirar una fuente de luz muy fuerte no natural de forma directa.

Los reflejos en la pantalla también dificultan la visualización de textos y de imágenes y pueden provocar estrés visual

Los reflejos en la pantalla también dificultan la visualización de textos y de imágenes y pueden provocar estrés visual. En un monitor apagado, “hay que asegurarse que no aparecen ráfagas o imágenes reflejadas en el fondo negro. Además, las pantallas con demasiado contraste o brillo también suponen una mayor tensión para el sistema visual”.

En relación con el parpadeo, cuando pasamos muchas horas delante de una pantalla, disminuye y, en consecuencia, también la secreción lagrimal. “Es una mirada fija que aumenta mucho la evaporación de la lágrima, causante de sequedad ocular y picor y escozor, entre síntomas”. En estas circunstancias, se reduce en más de un 50%. Cuando una persona habla parpadea hasta 25 veces por minuto. Esta frecuencia, delante de una pantalla de ordenador, puede llegar a reducirse hasta solo cinco veces por minuto.

“Este parpadeo se produce, además, cuando la superficie ocular ya hace unos segundos que está sin lágrima”. A esto se le añade que “no solo se trata de parpadear más, sino mejor, porque las personas usuarias de ordenador o de otros tipos de pantallas, cuando parpadean, lo hacen de forma incompleta”.