Inicio HUELLAS Marta Fransoy Bel… sangre de óptico en las venas

Marta Fransoy Bel… sangre de óptico en las venas

Marta Fransoy Bel.

Un día de hace 32 años, Marta Fransoy Bel empezó a impartir clases en la entonces Escuela de Óptica de Terrassa.

Ahora, 32 años después, Marta Fransoy Bel -profesora da la Facultad de Óptica y Optometría de Terrassa- ha sido la ganadora del 24º Premio UPC a la Calidad en la Docencia Universitaria en la Modalidad, en reconocimiento a su trayectoria docente.

Para quienes la conocen, el galardón recibido por Marta no es ninguna sorpresa. Lo que uno es, se demuestra en el camino, con hechos, y esa ha sido su filosofía de vida.

Como hija un óptico, creció escuchando el rumor de las biseladoras del taller de la óptica en la que trabajaba su padre

«Mi padre ya tenía un taller de óptica en casa, donde montaba las gafas que le enviaban los ópticos… Crecí escuchando el rumor de las biseladora de vidrio, unos discos recubiertos de diamante que recortaban las lentes a la forma de la montura, y que giraban a muchas revoluciones gracias al motor y las correas…», ha explicado Marta, a través de un testimonio escrito divulgado por la FOOT.

Marta decidió estudiar la carrera de su padre que, sin pensarlo dos veces, comenzó a planificar la apertura de una óptica.

“Y, tal como estaba previsto, al poco tiempo de terminar la diplomatura (1988), se inauguraba Óptica Fransoy en el Poble Sec de Barcelona, cerca de la casa familiar, con gran cortejo de los vecinos, pues era la primera óptica del barrio”.

En 1989, cuando creció la demanda de plazas en la Escuela de Óptica, Marta ganó las oposiciones como profesora asociada para impartir Tecnología Óptica. De hecho, formó el equipo docente de quien sería el futuro director de la Escuela, el profesor Joan Salvadó Arqués (+), en el cual fue subdirectora de extensión universitaria.

Primeros viajes de estudios de Marta Fransoy a Corning Francia, Paris, 1993, con alumnos que han convertido profesionales de la óptica oftálmica. FOTO: FOOT.

Durante esa etapa, además de consolidar los convenios Universidad-Empresa, Marta contribuyó a ubicar la Unidad de Visión y Deporte en el Centro de Alto rendimiento de Sant Cugat del Vallés, e impulsó y creó el programa Erasmus en Optometría, pionero en España. El ejemplo emprendedor y entusiasta del director Salvadó, y el hecho de poder crear estructuras donde todavía estaba todo por hacer, derivó en la colaboración con los Institutos Municipales de Servicios Sociales (IMSS) de los Ayuntamientos, ofreciendo el servicio de revisiones visuales a personas sin recursos, lo que se convirtió en la semilla del proyecto de Aprendizaje-servicio que se desarrolla actualmente en el Centro Universitario de la Visión (CUV).

Las estancias en universidades del Reino Unido, en la década de los 90, le permitieron a Marta aprender nueva metodologías docentes

Las estancias en universidades del Reino Unido, en la década de los 90, le permitieron a Marta aprender metodologías docentes que en la UPC aún no se conocían y que comenzó a aplicar progresivamente: las clases invertidas y el aprendizaje basado en problemas; las metodologías activas en el aula; los viajes de estudios a empresas del sector óptico; la cooperación internacional, liderando proyectos del Centro de Cooperación para el Desarrollo de la UPC con Nicaragua, Senegal y Burkina Faso, sin dejar de colaborar en las actividades de promoción de la Escuela de Óptica, que se convirtió en Facultad en 2011, la FOOT.

La actualización de conocimientos siempre ha sido una las prioridades de Marta que, entre 2005 y 2009, completó la trayectoria docente con una formación de postgrado en terapia visual e integración visual-auditiva. Este factor le impulsó a formar un equipo interdisciplinar con la profesora de la FOOT, Montserrat Augé Serra, para impartir la asignatura Aprendizaje y Visión en el Máster Universitario de Optometría y Ciencias de la Visión. A partir de ahí, las dos desarrollaron el Protocolo de intervención interdisciplinaria y ontogenética en las dificultades de aprendizaje, cuyo origen radica en disfunciones visuales, auditivas o motrices, ampliando así la perspectiva de las causas y el abordaje del fracaso escolar, uno de los problemas más graves del sistema educativo actual.