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Los ópticos gallegos rozan las 600.000 consultas en la sanidad pública desde 2007

ópticos-optometristas colegiados
Foto tomada de la web del Colegio de Ópticos-Optometristas de Galicia.

Los ópticos gallegos pisan con fuerza en la sanidad pública. El Colegio de Ópticos-Optometristas de Galicia (Coog) ha registrado 582.340 hojas de interconsulta desde que en 2007 firmara el convenio Ollo cos Ollos con la Consellería de Sanidade y el Servizo Galego de Saúde de la Xunta.

El protocolo establecido en Ollo cos Ollos permite que el médico o pediatra de atención primaria derive las revisiones visuales a un óptico-optometrista mediante una hoja de interconsulta.

Del cómputo total de los pacientes atendidos en los establecimientos sanitarios de óptica, el Coog ha detectado 187.000 pacientes con hipermetropía, de los cuales más de 62.000 son mayores de 65 años, siendo casi el triple de mujeres que de varones.

El Coog ha detectado 187.000 pacientes con hipermetropía gracias a las revisiones que ha hecho por encargo de la sanidad pública

Otro dato significativo registrado es el que corresponde al rango de edad de pacientes menores de 16 años, un total de 46.000 hipermétropes, en este caso con un porcentaje mayor de varones que de mujeres.

Esta variación del porcentaje con el paso de los años entre varones y mujeres puede deberse al tipo de actividad realizada durante la vida adulta, ya que la mayoría de las mujeres suele realizar una actividad profesional en la que tienen que utilizar en mayor medida la visión de cerca, por lo que si tienen hipermetropía necesitan de corrección para una mayor comodidad en su vida cotidiana, ha precisado el Coog.

El sistema visual humano está diseñado para que se vea de lejos y, ocasionalmente, de cerca, porque en proximidad es cuando más se activa la musculatura del ojo y se hace un mayor esfuerzo y gasto de energía. Por ello, la hipermetropía es un defecto del enfoque visual que generalmente se manifiesta con una visión incómoda de cerca, aunque, a partir de cierta edad, también se pueden ver mal los objetos lejanos a más de seis metros.

El sistema visual humano está diseñado para que se vea de lejos y, ocasionalmente, de cerca, porque en proximidad es cuando más se activa la musculatura del ojo

En el paciente hipermétrope, la imagen se enfoca detrás de la retina y no directamente sobre ella, a diferencia de lo que ocurre en un paciente que no necesita graduación (emétrope). Este fenómeno se debe a que el ojo del paciente tiene menos potencia de la que debería tener. La hipermetropía puede aparecer sola o combinada con astigmatismo.

En el caso de los niños o jóvenes que padecen hipermetropía, y si su graduación no es muy alta, pueden no manifestar esa falta de agudeza visual ya que compensan la hipermetropía mediante la acomodación (el cristalino incrementa su potencia aumentando su espesor y curvatura por la contracción de los músculos que lo rodean). El continuo esfuerzo de acomodación puede provocar síntomas como fatiga visual, picor y dolor de ojos o dolores de cabeza.

En el caso de los pacientes mayores de 40 años, la hipermetropía puede confundirse con la presbicia o vista cansada

La hipermetropía es común en la mayor parte de los recién nacidos, ya que su sistema visual todavía no está completamente desarrollado (hipermetropía fisiológica), pero durante el periodo de crecimiento tiende a corregirse. Cuando el problema persiste y no se corrige de forma adecuada, pueden desencadenarse en otras alteraciones visuales.

Aunque la hipermetropía no se puede prevenir, es especialmente importante en el caso de los niños detectarla precozmente para ser corregida, si fuera necesario, por eso son muy importantes las revisiones visuales periódicas y completas.

En el caso de los pacientes mayores de 40 años, la hipermetropía puede confundirse con la presbicia o vista cansada, otro defecto refractivo provocado por la pérdida de la capacidad de acomodación del cristalino que causa la incapacidad de poder enfocar físicamente con el paso del tiempo. Según los datos globales de las interconsultas, en Galicia hay 167.000 pacientes con presbicia a partir de los 46 años, un 88% de las mujeres y un 55% de los varones.