Inicio SALUD VISUAL Los ópticos catalanes levantan la voz contra las terapias visuales alternativas

Los ópticos catalanes levantan la voz contra las terapias visuales alternativas

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El Colegio Oficial de Ópticos-Optometristas de Cataluña (Coooc) van a la guerra contra las terapias visuales alternativas que han comenzado a proliferar como opción para aborda disfunciones ópticas y funcionales del sistema visual.

El organismo, liderad por Alfons Bielsa, ha explicado que rechaza las terapias vsiuales alternativas porque carecen de apoyo científico y base clínico-teórica, remarcando que no tienen el aval académico de las instituciones colegiales.

“Los únicos profesionales capacitados para evaluar y tratar disfunciones visuales, a nivel académico, legal y profesional son los ópticos optometristas, especialistas en disfunciones ópticas y funcionales del sistema visual y los médicos-oftalmólogos, especialistas en enfermedades y lesiones oculares”, ha explicado el Coooc en un comunicado.

Las terapias visuales alternativas no eliminan las disfunciones visuales

Se conoce como terapia visual aquel conjunto de ejercicios cuyo objetivo es mejorar la función del sistema visual como, por ejemplo, la movilidad ocular, la capacidad de enfocar a diferentes distancias o la coordinación eficiente y cómoda de ambos ojos. Estos procedimientos tienen una base neurofisiológica de evidencia científica y, por lo tanto, su viabilidad y eficiencia queda completamente avalada para su práctica y aplicación clínica.

En cambio, las terapias visuales alternativas basadas en ejercicios o técnicas de relajación no eliminan las enfermedades oculares ni las disfunciones visuales.

Base científica como factor diferencial

El Coooc ha remarcado que, en el ámbito de la óptica oftálmica y de la optometría, los conocimientos actuales sobre la visión, sus alteraciones, así como su tratamiento, van mucho más allá del modelo clásico restringido a las alteraciones ópticas oculares. «Es por esta razón que, sí se pueden tratar y resolver muchas disfunciones visuales con programas de terapia visual o herramientas ópticas específicas, pero siempre y cuando estén abordadas desde la perspectiva de la evidencia científica y del conocimiento científico por parte de los profesionales competentes».