Cuanto mayor es la miopía menor es el radio de la burbuja de máxima agudeza visual.
La mejor forma de luchar contra la miopía es entenderla
Afortunadamente hay unanimidad, gracias a la evidencia científica que ha mostrado lo que algunos ya planteaban hace años: evitar este retraso es efectivo.
FOTO: Unsplash
A efectos ópticos, el miope es emétrope, al menos en el límite de su esfera de visión nítida. Y esto es una evidencia física tan contundente como la de que un armario de metro diez no encaja en un hueco de un metro.
También sabemos que la imagen hipermetrópica es uno de los factores que determinan el crecimiento axial del ojo. ¿Y qué sucede con la imagen, en la retina, del objeto próximo cuando es observado por el miope con sus monofocales de lejos?
Afortunadamente hay unanimidad, gracias a la evidencia científica que ha mostrado lo que algunos ya planteaban hace años: evitar este retraso es efectivo.
Como este desplazamiento hacia atrás de la imagen retiniana, se produce de manera permanente a todas las distancias y no solo cuando el miope mira de cerca con sus monofocales de lejos, las lentes de reenfoque periférico son una buena estrategia de prevención y control de la miopía.
Opción más efectiva que los multifocales, ya que estos reducen el retraso solo en visión central y cuando el miope mira de cerca.
Una opción interesante pasaría por lentes multifocales con un diseño de reenfoque periférico.
Ofreciendo una adición más suave en visión de cerca, combinada con las adiciones más contundentes en periferia, sería el cóctel perfecto.
Se trataría de unir lo mejor de ambas opciones; por un lado, el efecto de reenfoque periférico hacia la retina y, por otro, el aprovechamiento de la adaptación natural del sistema visual al medio cercano.
Y ahora añadimos una nota de color, para los que se rasgan las vestiduras cuando el miope mira de cerca y no acomoda o acomoda menos.
Siguiendo con la física pura y dura, recordemos que las adiciones recomendadas, en el manejo de la miopía en no exofóricos, están entre 1 y 1.50 D, por lo que, incluso con el valor más alto y con permiso del LAG, el ojo sigue acomodando porque las demandas, a la distancia estándar de lectura, están por encima de estas adiciones. Más aún con el uso predominante de las micropantallas a 35 cm o menos.
Y si, además, el adolescente miope es ortofórico de cerca y tiene una relación A/CA alta, los monofocales de lejos le convierten en endofórico significativo a distancias cortas, factor de riesgo añadido.
Las lentes divergentes aparecen pocos años después de la invención de la imprenta, no las traen los extraterrestres.
Como la necesidad es la madre de los inventos, hasta la popularización lectura con el abaratamiento de los libros, no hay suficientes miopes como para que la solución a su conflicto se resuelva.
Luego es la historia la que también confirma la relación evidente entre las demandas visuales, intensas y extensas de cerca, con la miopía.
La naturaleza tiene sus propios mecanismos de acción, sólo (y esto es mucho) hay que conocerlos.
Por fin empezamos a mirar más allá del exceso de potencia ocular, por fin empezamos a entender al enemigo.
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