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Jorge Alió: “El mal uso de gafas de sol provoca la aparición de enfermedades oculares a partir de los 50 años”

Jorge Alió
Jorge Alió es catedrático de oftalmología en la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche.

El uso de gafas de sol no homologadas preocupa. Jorge Alió, uno de los oftalmólogos con más reconocimientos entre la comunidad médica y catedrático de oftalmología en la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche, ha decidido escribir un artículo de divulgación para advertir a la población sobre los daños de los rayos de sol en la visión.

Modaengafas.com ha decidido reproducir el artículo, teniendo en cuenta los problemas oculares y la necesidad de que informaciones de este tipo lleguen a la mayor parte de lectores, sobre todo, consumidores finales. No hay que olvidar que el top manta es el mayor vendedor de gafas de sol en España.

A partir de aquí podrá leer el artículo:

En verano los rayos de sol inciden durante más horas que nunca, y además, con más intensidad debido a que el sol está más cerca. A su vez, en el mar se produce una reflexión de la luz en el agua, y en la montaña hay menor densidad atmosférica que nos proteja de los rayos ultravioletas. En definitiva, el efecto de la luz es doble. Por un lado está el deslumbramiento, al superar la luminosidad ambiental la capacidad que tenemos de resistir a la misma. Y por otro, el daño a la retina y al cristalino que, en sus diferentes longitudes de onda, pueden ser nocivas para el ojo. Esto es así porque oxida las estructuras por donde pasa, o donde es finalmente recibida, como es la retina a nivel macular. Este daño no se percibe y se va acumulando a lo largo de la vida, dando lugar a enfermedades a partir de los 50 años.

Las gafas de sol son un elemento de protección indudable y necesario. No obstante, este elemento visual debe ser de calidad, el cual debe comprobarse antes de usarse. De este modo, las gafas de sol tienen un doble propósito: proteger del deslumbramiento (tolerar la luz solar) y de la radiación ultravioleta tan dañina para el ojo.

¿Cómo saber si unas gafas son suficientes para no sufrir deslumbramiento?

Es muy sencillo, ya que tan solo hay que probarlas y ver el confort que nos produce. Normalmente las gafas polarizadas son muy buenas, ya que erradican la luz de varias procedencias, limitándola a una única banda de recepción con lo que elimina reflejos, haciendo muy confortable la visión. Asimismo, colores como el verde producen un efecto relajante, mientras que los tonos pardos o amarillentos nos dan una impresión de mayor contraste. Cualquiera es satisfactorio, con tal de encontrarnos cómodos con la luz, y no sentir el efecto de deslumbramiento.

¿Qué ocurre con la protección de los rayos ultravioleta?

Esto no se puede saber porque este tipo de rayos son ajenos al espectro luminoso. Es decir, no estimulan la retina a nivel de las células fotorreceptoras y no se pueden apreciar a simple vista. La única manera de saberlo es comprando gafas homologadas que tengan filtros totales, intermedios o parciales a la luz ultravioleta. Cuanto más filtren la luz, más densas serán y, por tanto, eliminarán algo de luminosidad por las propias características del cristal.

¿Cómo evitar las gafas de sol falsas o sin homologar?

El problema llega cuando las gafas de sol no están homologadas o están falsificadas con el sello ‘CE’.  Se trata de la garantía europea que acredita que el producto tiene protección ultravioleta. Pero desafortunadamente, hoy en día no estamos exentos de su falsificación, por lo tanto, debemos tratar de comprar las gafas de sol en establecimientos especializados y de confianza. Así, tendremos la seguridad de comprar gafas de sol con la marca ‘CE’ auténticas.

¿Qué ocurre con las gafas de sol sin buena protección ultravioleta?

Este tipo de productos pueden ser cómodos y pueden proteger del deslumbramiento, pero van a dañar la retina, puesto que no protegen de la luz ultravioleta, invisible para nosotros. Y es que al usar gafas que eviten el deslumbramiento, la pupila -parte del ojo que regula la entrada de luz- se encuentra más dilatada de lo normal. Así, cuanto más dilatada esté, más luz entrará al ojo, y con ello, más radiación ultravioleta. Esto producirá a su vez un mayor daño al ojo. Por lo tanto, hay que llevar mucho cuidado con las gafas de sol que no tengan garantías de tener el correcto filtro UV y una marca ‘CE’ fiable y auténtica.

Para concluir, recomiendo llevar gafas de sol lo máximo posible estando en ambientes iluminados, y que tengan la suficiente amplitud para que protejan de la luz lateral. También es importante elegir gafas de sol polarizadas, puesto que son de las mejores, y comprobar que incorporan la marca ‘CE’ con protección ultravioleta del nivel adecuado para los ojos y para el entorno en el que se vayan a utilizar: filtro total, intermedio o bajo.