El dato es demoledor y pone de relieve una de las demandas de los ópticos-optometristas: si formaran parte de la Atención Primaria del Sistema Nacional de Salud (SNS), las listas de espera se reducirían en la servicios de oftalmología.

Y lo kafkiano de la situación es que el dato del 25% de los pacientes que esperan más de medio año por una cita en los servicios de oftalmología ha salido de la jornada La prevención de la ceguera y la discapacidad visual en España: un compromiso colectivo, celebrada en el Congreso de los Diputados como clausura de la Semana de la Prevención de la Ceguera Irreversible, y en la que los oftalmólogos han llevado la voz cantante.

Sí, el asunto resulta curioso cuando hay un grupo de oftalmólogos que se opone a que los ópticos-optometristas formen parte de la sanidad pública.

La inauguración de la jornada ha contado con la participación de Rosa Romero, presidenta de la Comisión de Sanidad del Congreso de los Diputados, Antonio Piñero, presidente de la Sociedad Española de Optometría, Alberto Durán, vicepresidente primero de Coordinación Institucional, Solidaridad y Relaciones Externas de la ONCE y María Costi, directora de Acceso al Mercado de AbbVie.

La oftalmología concentra uno de los mayores volúmenes de demanda asistencial, lo que la sitúa como la segunda con mayor actividad de sus servicios

“Es cierto que la ceguera irreversible no amenaza la vida, pero puede cambiarla por completo. La discapacidad visual tiene efectos drásticos en la salud y la experiencia vital de las personas que la padecen. Por eso es importante que los especialistas en Oftalmología hagamos todo lo posible y dispongamos de todas las herramientas necesarias para evitar la progresión de patologías como el glaucoma o el edema macular diabético, ya sea mediante la prevención o a través de la detección precoz”, ha apuntado Antonio Piñero Bustamante, presidente de la Sociedad Española de Oftalmología.

Se estima que en España hay alrededor de 4,8 millones de personas con pérdida de visión, de las cuales 250.000 son ciegas. Algunas de las causas de ceguera más frecuentes son las cataratas, el glaucoma, el EMD o la DMAE.

Sin embargo, mientras que la pérdida de visión por cataratas es reversible mediante la cirugía, no sucede lo mismo con el resto de las patologías. En este sentido, durante la jornada se destacó que el 80% de los casos de ceguera son evitables o susceptibles de tratamiento. De ahí la importancia de que los servicios de oftalmología apuesten por medidas que permitan un abordaje temprano que reviertan en la prevención de posibles casos de ceguera irreversible.

Una tarea que, con la formación específica y los equipos adecuados, se puede llevar a cabo desde Atención Primaria

En la actualidad, la especialidad concentra uno de los mayores volúmenes de demanda asistencial, lo que la sitúa como la segunda con mayor actividad de sus servicios. Ello requiere una adecuada distribución de los recursos, reorganización de los circuitos asistenciales y reingeniería de procesos para reducir las listas de espera y adecuar de forma óptima la oferta de servicios a la demanda. 

Así se puso de manifiesto durante la mesa redonda en la que participaron el doctor Luis Pablo Júlvez, jefe de servicio de Oftalmología en el Hospital Universitario Miguel Servet y expresidente de la Sociedad Española de Glaucoma (SEG); Joaquín Carratalá, presidente de la Asociación de Glaucoma para Afectados y Familiares (AGAF); el profesor Alfredo García Layana, jefe de servicio de Oftalmología de la Clínica Universidad de Navarra y presidente de la Sociedad Española de Retina y Vítreo (SERV); y Jacinto Zulueta, presidente de la Asociación Mácula Retina.

Los expertos resolvieron que la mejora de los procesos y la reorganización de la atención oftalmológica, así como las medidas de prevención deben ser una prioridad para el SNS, algo que se puede lograr mediante una adecuada gestión del cambio, y que han abordado como Comité Científico en la elaboración del Libro Blanco Oftex Calidad Asistencial, como hoja de ruta para el futuro en oftalmología.

La oftalmología deberá enfrentarse a tres retos clave en los próximos años: adecuar los recursos a la demanda asistencial, incorporar las nuevas tecnologías e innovaciones farmacológicas en la práctica clínica y responder apropiadamente a las expectativas de los pacientes. Para ello, el documento propone 10 medidas clave que ayudarán a abordar los desafíos a los que se enfrenta la especialidad. Todo ello, con la mirada puesta en evitar todos los casos posibles de ceguera irreversible.

Una de las vías para aliviar la carga asistencial de oftalmología es mediante las campañas y protocolos de cribado como mecanismo para detectar patologías como el glaucoma o el EMD antes incluso de la aparición de síntomas. Una tarea que, con la formación específica y los equipos adecuados, se puede llevar a cabo desde Atención Primaria.

Por otro lado, se puso de relieve la importancia de la educación y la concienciación sobre las patologías oftalmológicas como estrategia clave de prevención de la ceguera, ya que permite reducir el tiempo que pasa entre el primer síntoma y la búsqueda de atención médica y, además, revertiría en una mayor implicación de los pacientes, redundando en una mejorada adherencia al tratamiento y a las revisiones.