Los centros Miranza ya aplican un nuevo fármaco para combatir la Degeneración Macular Asociada a Edad (DMAE), una enfermedad que afecta a un tercio de la población mayor de 70 años y es la primera causa de ceguera en mayores de 55 años en los países desarrollados

El nuevo fármaco es capaz de inhibir los neovasos de la retina y mantener la enfermedad estable casi el doble de tiempo que los fármacos actuales, ha informado el grupo Miranza, con motivo del Día Mundial de la Retina, que se celebra el próximo 25 de septiembre,

En este contexto, Miranza ha informado de que en los próximos meses se materializarán tres hitos científicos que supondrán una mejora en la calidad de vida de estos pacientes, haciendo posible espaciar las inyecciones y la frecuencia de sus visitas al oftalmólogo.

El nuevo fármaco es capaz de inhibir los neovasos de la retina y mantener la enfermedad estable casi el doble de tiempo que los fármacos actuales

El primero de estos hitos es la disponibilidad en nuestro país, que ya se aplica en los centros Miranza, de un nuevo fármaco capaz de inhibir los neovasos y mantener la enfermedad estable casi el doble de tiempo que los fármacos actuales.

El segundo hito es la próxima comercialización de un dispositivo-reservorio, un enfoque terapéutico que se implanta en el globo ocular y un microreservorio en el que se inyecta el fármaco cada seis o más meses, dependiendo de la actividad de la enfermedad, que se libera lentamente, haciendo posible distanciar el tiempo entre inyecciones.

El tercero de los hitos se trata también de un nuevo fármaco, con capacidad para “secar” el fluido de la mácula durante el doble de tiempo que los medicamentos actuales.

Miranza recuerda que la DMAE húmeda o de evolución rápida, que afecta al 10% de las personas que padecen la enfermnedad, es responsable del 90% de los casos de pérdida de visión grave por esta enfermedad.

En total, la DMAE (en sus formas seca y húmeda) afecta a un tercio de la población mayor de 70 años y es la primera causa de ceguera en mayores de 55 años en los países desarrollados. La patología se produce como consecuencia del crecimiento de nuevos vasos sanguíneos frágiles detrás de la mácula, parte central de la retina, provocando, especialmente en sus formas húmedas, una pérdida rápida de la visión central, generalmente en pocos días. Ahora, nuevos fármacos y dispositivos abren la puerta a una mejoría de los pacientes y a un aumento destacado de su calidad de vida.

En los últimos años, el manejo de estas formas húmedas de la DMAE se ha basado en detener el proceso mediante fármacos llamados antiangiogénicos, moléculas capaces de inhibir el crecimiento de los nuevos vasos maculares. En concreto, con una detección precoz, cuando estos neovasos no han alterado en exceso la región macular, en muchas ocasiones, es posible la estabilización y mejora de la degeneración.