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La miopía enseña las garras en España: más de la mitad de las personas de entre 18 y 34 años es miope

FOTO: Unsplash

La pandemia de la miopía dejar ver sus primeros efectos en España. Más de la mitad de las personas entre 18 y 34 años ya s miope: en concreto el 57,7% de las mujeres y 48,7% de los hombres.

Eso se desprende del informe “La pandemia de la miopía. Factores que nos han hecho llegar hasta aquí y que determinarán nuestro futuro”, que ha sido impulsado por Visión y Vida.

El informe demuestra que hay ciertos hábitos que inciden en el desarrollo de la persona como, por ejemplo, fumar, pasar muchas horas ante las pantallas y poco tiempo en el exterior, y no comer fruta y verdura.

El tabaquismo , por ejemplo, muestra una relación directa con el desarrollo de la miopía, siendo los más precoces al fumar un 17% más miopes (10-14 años, 47,5%) que los que se iniciaron a los 25-30 años (30,5%). Asimismo, el nivel de estudios de la persona suele guardar relación con un uso más intensivo de visión próxima y en espacios cerrados.

El tabaquismo , por ejemplo, muestra una relación directa con el desarrollo de la miopía

Así sabemos que la miopía afecta a un 26% más de personas con estudios superiores (59,3%) que aquellos con estudios primarios (33,3%). Del mismo modo, aquellos cuyo hobby es el estudio o la lectura y dedican a ello más de siete horas al día son umás miopes (64,1%) que los que lo hacen menos de una hora diaria (49%).

Además, el tipo de trabajo realizado por la muestra sigue demostrando la importancia que el tiempo ante luz artificial y pantallas tiene sobre nuestra salud visual, mostrando cómo aquellos cuya jornada se basa en estar ocho horas ante pantallas son más miopes (58,1%) que los que pasan su jornada al volante (14,3%).

Por otra parte, este estudio extrae algunas variables que, no siendo controlables por el ser humano, deben hacernos monitorizar desde los primeros años de vida el estado de la salud visual del menor para controlar, prevenir y frenar el desarrollo de esa miopía que, probablemente, se desarrolle. Entre estas destacan la genética (la existencia o no de antecedentes o familiares de primer grado con miopía en la familia), así como la edad y el enrojecimiento de los ojos cuando se usa la visión próxima son factores que, no pudiendo evitarse, deben hacer saltar la voz de alarma a la familia cuando suceden, dado que el menor que cumple estos condicionantes debe ser monitorizado para no terminar padeciendo una miopía magna.

Sin embargo, lo más sorprendente a los expertos es que, a pesar de toda la información existente, uno de cada cuatro jóvenes nunca se ha revisado la visión o lo hace cada tres años o más y, sin embargo, un 59,6% padece picor y enrojecimiento de ojos y uno de cada tres, siendo preguntado por ello, cree que no ve bien. Esta cifra se incrementa, de manera alarmante, a ocho de cada diez en el caso de miopes. Estos, a su vez, siguen presentando un componente genético de gran preocupación: el 63,2% de los miopes entre 18 y 34 años tiene antecedentes familiares de patologías visuales, tales como DMAE o glaucoma.