Inicio CONTEXTO La CIOF contra las cuerdas por el rebrote del Covid-19 en Pekín

La CIOF contra las cuerdas por el rebrote del Covid-19 en Pekín

Pekín se ha convertido en un nuevo foco del Covid-19. FOTO: Krzysztof Kotkowicz (Unsplash)

La sombra del Covid-19 se extiende otra vez sobre la industria óptica. Pekín ha entrado en alerta tras un rebrote del coronavirus que ha surgido cuando quedan menos de tres meses para que se celebre la Feria Internacional de Óptica de China (CIOF, por sus siglas en inglés).

La CIOF, que debe realizarse del 9 al 11 de septiembre y que suele reunir a más de 70.000 visitantes profesionales, es un certamen de referencia para la óptica mundial. En la edición de 2019, reunió a 807 expositores, de los cuales, 185 procedían de Austria, Dinamarca, Francia, Alemania, India, Israel, Italia, Japón, Corea, Kuwait, Lituania, Malasia, Singapur, España, Suiza, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido o Estados Unidos.

En el caso concreto de España, en la lista de las marcas internacionales presentes en la pasada edición de la CIOF figura el nombre de Etnia Barcelona.

Etnia Barcelona fue la única marca española que participó en la última edición de la CIOF

Los organizadores de la CIOF siguen adelante con los preparativos para realizar el certamen en los días previstos. Sin embargo, en estos días, se ha registrado un rebrote del Covid-19 en Pekín que ha obligado a las autoridades a declarar en “modo de guerra” a los distritos de Chaoyang, Fengtai, Mentougou y Daxin, con el fin de aislarlos y frenar el avance del coronavirus. Esta medida incluye el confinamiento de la población que reside en las zonas afectadas.

De manera adicional, se han suspendido las clases y, según varios despachos de prensa, las autoridades han ordenado que se en la ciudad se vuelva al teletrabajo. Además, se ha prohibido a los vehículos de transporte que salgan de la ciudad.

El origen de este brote es el mercado de Xinfadi, el más grande de China, y lo que más inquieta a las autoridades es que la secuencia genética del virus es diferente a la que ha circulado en China durante los últimos meses, pudiendo ser más agresivo.