A Juan Suazo López se le rompió la voz; de hecho, dejó escapar unas lágrimas al recordar a Jose María Candel (+). Ocurrió el 27 de octubre, cuando recibió el premio Daza de Valdés, en categoría a la trayectoria profesional, otorgado por el Colegio Oficial de Ópticos-Optometristas de Andalucía.

Han pasado un par de semanas de ese momento, del instante en que de que su boca (o de su alma) surgió el nombre de José María, su amigo, con el que recorrió buena de su vida, una de las personas con las que concibió Federópticos, y que le ayudó a luchar por el reconocimiento de la profesión de óptico en la sociedad.

“José María era un hermano mayor”, dice Juan, al otro lado de teléfono. Lo imagino sentado en el salón de su piso en Cádiz, tomándose un café, o echando la vista a unas fotografías colocadas en portarretratos perfectamente alineados, o acariciándose la barba. O todas esas cosas juntas.

“José María era un hermano mayor”, dice Juan, al otro lado de teléfono. Lo imagino sentado en el salón de su piso en Cádiz, tomándose un café

Juan nació en Chiclana hace 72 años. Antes de cumplir los 20, lo llevaron a Madrid para hacer la ‘mili’. En el lugar donde fue asignado, impartían clases técnicas y, entre los profesores, había maestros del instituto Daza de Valdés.

Aquello le abrió la puerta a lo que sería su futuro, porque Juan decidió estudiar óptica, optando a una de las 36 plazas que en ese momento tenía el Daza de Valdés.

Una vez finalizados los estudios, Juan inició su carrera en una de las ópticas de Delgado Espinosa, donde se especializó en contactología; más adelante, se trasladó a Cádiz, donde montó su propia óptica (ahora gestionada por su esposa e hija) y fijó su residencia definitiva.

A Juan Suazo López se le otorgó el premio Daza de Valdés por ser una de las personas que más ha luchado en España por el reconocimiento de la profesión del óptico-optometrista, tanto desde su óptica, como desde Federópticos y desde el Colegio de Ópticos-Optometristas de España (CNOO).

Pero, lo más importante de Juan es una característica que solo tienen algunas personas: siempre ha hecho de los problemas una oportunidad, y jamás de ha olvidado de quienes le acompañaron en su camino.