El Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León (Coocyl) ha dado un empujón a la campaña “La salud visual en las distintas etapas de la vida”, con el objeto de informar a la población sobre la importancia de controlar los cambios en la visión en los niños.
Castilla y León impulsa la campaña ‘La salud visual en las distintas etapas de la vida’
Cada vez hay más adolescentes con miopía. La OMS estima que, de no tomar medidas, en 2050 la mitad de la población mundial será miope. Existen tratamientos para controlar su progresión, como gafas y lentes de contacto de desenfoque periférico, lentes orto-k y gotas de atropina prescritas por un oftalmólogo

La miopía es una de las causas de fracaso escolar. FOTO: Unplash
Cuando los niños ingresan en la escuela, es poco frecuente que se quejen, por ejemplo, de no poder descifrar lo escrito en la pizarra o de que las palabras de un libro aparecen borrosas.
Ana Belén Cisneros, vicedecana de Coocyl, explica que en esta etapa es esencial una buena visión, ya que el sistema visual permite al cerebro interpretar y analizar lo que se observa, transformándolo en lectura.
El aprendizaje a través de la lectura es un proceso crucial para adquirir conocimientos. Un niño con problemas de visión no podrá leer ni estudiar con comodidad, lo que afecta su motivación y rendimiento académico, lo que puede desembocar el el fracaso escolar. Por ello, padres y profesores deben estar atentos a posibles anomalías refractivas.
Entre los problemas visuales más comunes en edad escolar destacan la miopía, hipermetropía y astigmatismo. Además, el estrabismo puede derivar en un ojo vago, cuya corrección es más complicada después de los 7 u 8 años. Por otro lado, la insuficiencia de convergencia puede causar fatiga visual.
Se estima que cerca del 80% del desarrollo socioeducativo ocurre a través de los ojos durante los primeros 12 años de vida. Por tanto, es vital realizar un examen visual antes de la entrada a la escuela y repetirlo anualmente. Estas pruebas, realizadas en establecimientos sanitarios de óptica, evalúan agudeza visual, refracción subjetiva y visión binocular, factores que pueden estar relacionados con problemas como visión borrosa, visión doble y dolor de cabeza.
Gafas, lentes de contacto y terapias visuales adaptadas tras un estudio visual completo y personalizado son soluciones científicamente avaladas para resolver problemas oculares y garantizar el desarrollo adecuado del menor.
La miopía en adolescentes y el uso de pantallas
Cada vez hay más adolescentes con miopía. La OMS estima que, de no tomar medidas, en 2050 la mitad de la población mundial será miope. Existen tratamientos para controlar su progresión, como gafas y lentes de contacto de desenfoque periférico, lentes orto-k y gotas de atropina prescritas por un oftalmólogo.
Los síntomas asociados a estos dispositivos no provienen del uso en sí, sino de posibles disfunciones visuales, ya sean refractivas, acomodativas o binoculares. Es fundamental mantener una distancia mínima de 40-50 cm entre los ojos y la pantalla, seguir la regla 20/20/20 (descansar 20 segundos cada 20 minutos mirando a 6 metros de distancia) y realizar revisiones periódicas con un óptico-optometrista.

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