Komono pone el broche a Super Nature, el concepto creativo que ha articulado sus lanzamientos durante 2026. La firma belga presenta Bloom, el último capítulo de la serie, una colección de gafas que traslada las formas de las flores a las monturas a través de volúmenes orgánicos y líneas suaves.
Imagen de campaña de Bloom. FOTO: Komono
Komono cierra su universo Super Nature con Bloom, una colección inspirada en las flores
El logotipo incorpora también un sutil guiño a una flor, aunque la firma evita reproducir de manera literal las formas de la naturaleza
La propuesta parte de una idea vinculada al propio crecimiento de la naturaleza: las flores no necesitan luchar para existir, sino que se despliegan cuando llega su momento. Komono convierte esa imagen en el hilo conductor de una colección que habla también de individualidad, evolución y confianza personal.
Más allá del discurso conceptual, esa inspiración vegetal se traslada directamente al diseño de las gafas.
De los pétalos a las varillas
Los frontales de Bloom incorporan elementos redondeados que recuerdan a los pétalos de una flor, dando lugar a siluetas suaves y orgánicas.
Las varillas siguen el mismo juego creativo, aunque desde otra perspectiva. Sus líneas estilizadas evocan los tallos de las plantas y aportan continuidad al lenguaje visual de las monturas.
Komono lleva la referencia hasta su identidad gráfica. El logotipo incorpora también un sutil guiño a una flor, aunque la firma evita reproducir de manera literal las formas de la naturaleza.
El resultado busca mantener un equilibrio entre delicadeza y carácter, utilizando las referencias naturales como punto de partida para construir una estética contemporánea.
El último capítulo de Super Nature
Bloom adquiere además una dimensión especial dentro de la estrategia creativa de Komono al convertirse en el último lanzamiento de Super Nature en 2026.
La colección cierra así un recorrido en el que la naturaleza ha servido como terreno de experimentación para el diseño de la marca.
En esta ocasión, Komono no se queda únicamente con la estética de las flores. La firma utiliza el proceso de florecer como metáfora de la construcción de la propia identidad: crecer hasta convertirse en aquello que siempre estuvo dentro.
Con Bloom, Komono cierra su particular viaje por la naturaleza mirando a uno de sus símbolos más reconocibles: la flor, convertida ahora en formas, líneas y detalles sobre las gafas.
Suscríbete a la newsletter de modaengafas.com
Noticias relacionadas
Morel lleva el acetato a dos territorios diferentes
Face à Face dibuja su otoño-invierno con Marker


