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De las mioquimias hasta la afectación de la mácula: el estrés que genera la pandemia del Covid-19 pasa factura a la salud visual

Estrés-Covid-19
El estrés de las personas ha aumentado debido a los efectos económicos y sanitarios que provoca el Covid-19. FOTO: Engin Akyurt (Unsplash)

El estrés que genera la pandemia del Covid-19 está pasando factura a la salud visual de las personas y ha contribuido a la aparición de nuevos cuadros clínicos en el Centro de Oftalmología Barraquer.

Así lo ha confirmado Marta Mármol, oftalmóloga del centro Barraquer, tras enfatizar que el estrés es una respuesta natural e inconsciente de nuestro cuerpo ante las situaciones desafiantes como es el caso de la actual crisis sanitaria.

Según el grado de estrés sufrido, de su duración en el tiempo y de las características de cada individuo, las manifestaciones a nivel ocular varían. Las más frecuentes e importantes son las mioquimias, temblores o espasmos localizados alrededor de los párpados (tics); blefaritis, inflamación de los párpados; coroidopatía central serosa, afectación de la mácula, que es la zona más importante de la retina; o incluso en los casos más severos puede llegar a la pérdida de visión.

Según el grado de estrés sufrido, las manifestaciones a nivel ocular varían en cada individuo

“El estrés es una respuesta natural e inconsciente de nuestro cuerpo ante las situaciones desafiantes. Esta respuesta es necesaria y positiva para poder reaccionar y adaptarnos a los cambios de la vida”, ha explicado Mármol.

“Sin embargo, cuando percibimos una de estas situaciones como muy amenazantes, cuando se produce un acontecimiento que nos hace pensar que va a poner en riesgo nuestro bienestar o cuando el estrés se convierte en crónico, entonces, puede repercutir negativamente en nuestra salud. Los mecanismos internos que se ponen en marcha afectan a, prácticamente, todo nuestro organismo; incluyendo por supuesto los ojos”.

En este contexto, Mármol ha asegurado que “la sociedad se ha enfrentado a una situación completamente nueva a causa del coronavirus. Miedo al contagio del Covid-19, ansiedad durante el confinamiento, tensión y preocupación por amigos y familiares enfermos, los problemas económicos derivados del parón de actividad… Unas circunstancias que han generado estrés e incertidumbre en gran parte de la población española”.

Tras el desconfinamiento, la situación no ha mejorado radicalmente, porque continuamos en pandemia

Tras el desconfinamiento, la situación no ha mejorado radicalmente. “Continuamos en pandemia y viviendo situaciones de cambio y adaptación, incluso llamamos a este nuevo periodo la nueva normalidad.  Por otro lado, seguimos inmersos en una dinámica de uso exhaustivo de pantallas y muchas veces las condiciones ambientales en las que trabajamos siguen sin ser óptimas por la falta de luz natural, ambientes secos o falta de hidratación”, ha remarcado Mármol.

De este modo, el estrés se suma a otras causas que han provocado que durante el confinamiento las patologías oculares aumenten en un 15%, según datos del Centro de Oftalmología Barraquer.

La principal causa, por ahora, sigue siendo el aumento de la exposición de las personas a dispositivos electrónicos y pantallas. Las dolencias asociadas a la disminución del parpadeo por fijar la vista en la pantalla –de 12 o 14 veces por minuto a una o dos– y la evaporación de la película de lágrima natural del ojo son el síndrome visual del ordenador y el ojo seco.  A estas se les suman el incremento de conjuntivitis y el aumento de las miopías.