Francia ha dado un paso más para acercar la atención visual a las personas mayores dependientes. El Gobierno francés ha aprobado un decreto que permite a los ópticos-optometristas desplazarse a residencias de mayores para realizar exámenes de refracción y suministrar equipamientos ópticos cuando sea necesario.
Francia abre las puertas de las residencias a los ópticos-optometristas
La decisión adoptada en Francia es una práctica que en España ya existe de facto en muchas comunidades autónomas, aunque con diferencias regulatorias sobre cómo debe efectuarse la dispensación de las gafas y bajo qué condiciones sanitarias, según han explicado fuentes del sector a Modaengafas.
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La decisión adoptada en Francia es una práctica que en España ya existe de facto en muchas comunidades autónomas, aunque con diferencias regulatorias sobre cómo debe efectuarse la dispensación de las gafas y bajo qué condiciones sanitarias, según han explicado fuentes del sector a Modaengafas.
La medida quedó recogida en el Decreto 2026-507, publicado en el Diario Oficial de la República Francesa, y ha entrado en vigor al día siguiente de su publicación. El texto desarrolla una disposición contemplada en el Código de Salud Pública francés y responde a la voluntad de mejorar el acceso a la atención visual de las personas mayores con pérdida de autonomía.
En concreto, la nueva normativa autoriza a los ópticos-optometristas a realizar en los establecimientos residenciales para personas mayores dependientes los actos profesionales que forman parte de sus competencias. Hasta ahora, este tipo de actuaciones estaban sujetas a limitaciones derivadas del ejercicio de la profesión fuera del establecimiento sanitario óptico.
La iniciativa se enmarca en la estrategia francesa para mejorar la salud visual de las personas mayores, un colectivo especialmente vulnerable a los problemas de visión y que, en muchos casos, encuentra dificultades para desplazarse a una óptica.
Además, el decreto establece la obligación de que el óptico-optometrista emita un informe tras cada intervención. Dicho documento deberá remitirse al paciente, al médico prescriptor, al médico coordinador de la residencia y, cuando corresponda, al médico de atención primaria. La comunicación deberá realizarse mediante procedimientos que garanticen la confidencialidad de la información sanitaria.
La norma se fundamenta en una ley aprobada en 2019 para mejorar la salud visual de las personas mayores en situación de dependencia y ha contado con el visto bueno del Alto Consejo de las Profesiones Paramédicas de Francia.
Con esta decisión, Francia refuerza el papel de los ópticos-optometristas en la atención visual de la población envejecida y facilita el acceso a servicios visuales a un segmento de la población que, por sus limitaciones de movilidad, tiene mayores dificultades para recibir atención presencial en una óptica.
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