España levantará este 12 de agosto la mirada al cielo. Durante unos minutos, el Sol desaparecerá y millones de personas intentarán atrapar con sus ojos uno de los espectáculos más extraordinarios de la naturaleza. Pero esta vez mirar tendrá sus reglas… las gafas homologadas se han convertido en uno de los objetos más buscados del momento. Las ópticas prácticamente han agotado las existencias, Consumo ha intensificado la vigilancia del mercado y UNE lanza una advertencia que no admite atajos: frente al Sol, una lente oscura no basta.
España mira al cielo: llega el eclipse del siglo
La recomendación de mantener la protección se extiende incluso a aquellos casos en los que las gafas proporcionen una visión más oscura de lo esperado. La menor transmisión de luz no justifica retirarlas para observar directamente el fenómeno
FOTO: Jason Howell vía Unsplash
Sí, definitivamente, el eclipse ha hecho que este no sea un verano cualquiera.
Ante la expectación generada por el fenómeno, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 ha publicado una serie de recomendaciones dirigidas a garantizar la seguridad de los consumidores. El organismo insiste en que la observación directa del Sol debe realizarse exclusivamente con gafas que cumplan la normativa europea y recuerda que la protección debe mantenerse durante toda la fase parcial del eclipse.
Consumo recomienda adquirir estos productos únicamente a través de canales oficiales, establecimientos especializados o distribuidores recomendados por entidades científicas. También aconseja prestar especial atención a los niños y a las personas mayores para evitar que puedan retirarse accidentalmente las gafas durante la observación.
El Ministerio lanza además una advertencia sobre la utilización de cámaras, prismáticos y telescopios. Las gafas para eclipses no deben emplearse para mirar el Sol a través de estos dispositivos, ya que requieren filtros solares específicos.
La recomendación de mantener la protección se extiende incluso a aquellos casos en los que las gafas proporcionen una visión más oscura de lo esperado. La menor transmisión de luz no justifica retirarlas para observar directamente el fenómeno.
Una protección considerada EPI
Las gafas destinadas a la observación directa del Sol están consideradas Equipos de Protección Individual de Categoría II. Por esta razón deben someterse a un Examen UE, contar con la correspondiente Declaración UE de Conformidad y llevar el marcado CE.
Consumo señala además que únicamente se consideran seguras para la observación solar directa las gafas que cumplen la norma ISO 12312-2:2015, adoptada en España como UNE-EN ISO 12312-2:2015.
El Ministerio recuerda que las gafas de sol convencionales no son adecuadas para observar un eclipse. Tampoco sirven soluciones improvisadas como radiografías, CD o DVD, cristales ahumados, filtros caseros, gafas 3D de cine o lentes oscuras sin la certificación correspondiente.
La observación directa del Sol sin una protección adecuada puede ocasionar daños oculares graves e irreversibles. Entre las posibles consecuencias se encuentran las quemaduras retinianas, la pérdida de agudeza visual y la aparición de puntos ciegos permanentes. El riesgo existe también cuando el Sol está parcialmente cubierto.
Consumo intensifica la vigilancia del mercado
La fuerte demanda de estos productos ha llevado al Ministerio a poner en marcha una campaña específica de vigilancia. La actuación se ha desarrollado tanto sobre el comercio electrónico como sobre los establecimientos físicos.
La Dirección General de Consumo ha coordinado la campaña con las autoridades de La Rioja, Comunidad de Madrid, Baleares, Comunitat Valenciana, Región de Murcia, Aragón, Galicia y Castilla y León. También han participado el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo y el Centro de Investigación y Control de la Calidad.
Los análisis realizados muestran un elevado grado de cumplimiento en materia de seguridad ocular. Según Consumo, no se han observado deficiencias relevantes en materiales, superficies o monturas. Tampoco se han encontrado desviaciones respecto a los parámetros exigidos para la transmitancia de los filtros ultravioleta e infrarrojo.
Los controles sí han detectado modelos que permiten el paso de menos luz de la recomendada. El Ministerio precisa que esta circunstancia no supone un riesgo siempre que el usuario mantenga puestas las gafas durante la observación.
También se han encontrado incumplimientos relacionados con la documentación y la información facilitada en determinados modelos, aunque las deficiencias detectadas tampoco suponen un riesgo para los usuarios.
La expectación por el eclipse ya tiene reflejo en las ópticas. General Óptica, por ejemplo, asegura que las gafas homologadas que ha puesto a disposición de sus clientes han registrado una gran acogida y se encuentran prácticamente agotadas en su red de establecimientos.
La demanda convierte al eclipse en una oportunidad para que el sector óptico refuerce su papel como prescriptor de salud visual ante un acontecimiento que llevará a millones de personas a mirar directamente hacia el Sol.
“Desde General Optica estamos muy satisfechos con la respuesta de nuestros clientes. El eclipse ha despertado una enorme curiosidad y nos alegra especialmente comprobar que existe un gran interés por informarse y observarlo correctamente. Poder aportar nuestro conocimiento en salud visual y contribuir a que este fenómeno se disfrute de forma segura es muy positivo para nosotros”, explica la compañía.
El comportamiento registrado por la cadena muestra hasta qué punto la proximidad del eclipse ha acelerado la búsqueda de sistemas de protección adecuados. La disponibilidad de gafas certificadas cobra además especial relevancia ante las advertencias de las autoridades sobre productos que puedan comercializarse sin cumplir todos los requisitos establecidos.
UNE: ser oscuras no significa ser seguras
La Asociación Española de Normalización, UNE, también ha reforzado sus advertencias ante la llegada del eclipse. La organización recuerda que es imprescindible utilizar una protección ocular específicamente diseñada para la observación directa del Sol y alerta de que determinadas prácticas que pueden parecer seguras tienen capacidad para provocar lesiones graves en la retina.
La referencia técnica es la Norma UNE-EN ISO 12312-2:2015. El estándar establece los requisitos que deben cumplir los filtros destinados a la observación directa del Sol y se aplica a productos diseñados específicamente para esta finalidad, como las gafas para eclipses y los visores solares de mano.
La norma establece una clara diferencia respecto a las gafas de sol convencionales, que no proporcionan la protección necesaria para observar directamente el fenómeno.
Entre las especificaciones técnicas se encuentra la limitación de la cantidad de luz visible capaz de atravesar el filtro y la protección frente a las radiaciones ultravioleta e infrarroja. La diferencia de transmisión de luz entre dos puntos del filtro no puede superar el 10%, un requisito destinado a garantizar que la protección sea uniforme en toda la superficie.
La norma también contempla obligaciones relacionadas con la información proporcionada al consumidor. El producto o su embalaje debe identificar al fabricante, incorporar las correspondientes instrucciones de utilización y advertir de que observar directamente el Sol sin un filtro apropiado puede provocar lesiones oculares permanentes.
UNE coincide además con Consumo en una advertencia especialmente relevante. Las gafas para eclipses no deben utilizarse para observar el Sol a través de cámaras, prismáticos o telescopios. Estos instrumentos concentran la radiación solar y pueden provocar daños tanto en el filtro como en los ojos.
La oscuridad de una lente tampoco constituye por sí sola una garantía de protección. La guía de seguridad incluida en la UNE-EN ISO 12312-2:2015 recuerda que una lente muy oscura o la ausencia inmediata de molestias no significa que los ojos estén protegidos.
Con el eclipse a las puertas y las gafas comenzando a escasear en algunos operadores, el mensaje de autoridades, especialistas y sector óptico converge en un mismo punto: mirar al cielo este 12 de agosto requiere algo más que unas lentes oscuras. La certificación y el uso correcto de la protección serán determinantes para que uno de los grandes acontecimientos astronómicos del año no termine convirtiéndose en un problema de salud visual.
Suscríbete a la newsletter de modaengafas.com
Noticias relacionadas
Jorge Alió presidirá la Academia Europea de Oftalmología


