Inicio HUELLAS Óptica Gantzer, 111 años después…

Óptica Gantzer, 111 años después…

Exteriores de Óptica Gantzer. FOTO: O. Gantzer

La calle Badalona tiene poco tráfico, a pesar de estar muy próxima a la Estación de Sants, la mayor terminal de trenes de Barcelona. En el local situado en el número 11 hay un rótulo colgante, en forma de gafas, que dice “Gantzer”.

El rótulo está ahí desde 1910 y, a la sazón, viene a ser la carta de presentación de Óptica Gantzer, cuya historia ha corrido en paralelo a la de Sants, uno de los barrios más tradicionales de Barcelona que, en su día, fue un pueblo que crecía junto a la capital catalana.

De hecho, a mediados del siglo XIX, Sants despertó el interés de los industriales de la época, puesto que se había prohibido el funcionamiento de fábricas en Barcelona. Y, en ese contexto, en Sants se levantó La España Industrial, una fábrica textil de gran dimensión que empezó a contribuir al desarrollo urbanístico de la zona.

Panorámica de lo que fue la fábrica de La España Industrial. FOTO: Ayuntamiento de Barcelona

Para la puesta a punto de la España Industrial, los directivos trajeron a profesionales de diversos puntos de Europa. En esas circunstancias, Jean Thiebaut y Joseph Gantzer, ambos originarios de Alsacia (Alto Rin), fueron contratados en 1846, pue, eran técnicos grabadores, estampadores y conocedores de la maquinaria más moderna de Europa.

El primer domicilio de Jean Thiebaut y Joseph Gantzer fue en Sant Martí de Porvençals, en la actualidad el barrio Sant Martí de Barcelona. Años más tarde, y para estar cerca de la fábrica, se trasladaron a la calle Riego, en Sants, hasta que en 1878 compraron unos terrenos en la calle Ventalló, donde construyeron su casa.

Joseph y Jean, descendientes Jean Thiebaut y Joseph Gantzer, fueron los que empezaron a trabajar con las lentes y las gafas, tanto así, que en 1890 abrieron la primera Óptica Gantzer en un local situado en el número 33 del Portal de l’Àngel; más tarde, trasladaron el negocio al local del número 4 de la misma calle que, dicho sea de paso, en la actualidad es la calle con los alquileres más altos de España.

En la segunda planta de Óptica Gantzer hay un museo, en el que se conserva el mobiliario original de la óptica. FOTO: O.Gantzer

En 1910, Joseph y Jean decidieron separarse y Jean estableció su óptica en la casa familiar, situada en el número 11 de la calle Badalona (la que antes se llamaba Ventalló), y donde el establecimiento continúa operativo, bajo la dirección de sus herederos.

En la actualidad, los herederos han instalado en la segunda planta de la casa (que en el pasado fue parte del establecimiento) un museo, conservando el mobiliario original. Entre las cosas que están en exposición hay cristales del año 1900 fabricados en materiales tales como crown, flint y los cristales de roca, que por su dureza eran muy apreciados y que han desaparecido del mercado; también hay la maquinaria de la época y monturas antiguas.

(También le puede interesar esta entrevista: Llúcia Pujol: “Quiero un museo para contar la historia de Óptica Gantzer y, de paso, mostrar la evolución de la profesión del óptico”)

*Los datos han sido extraídos del libro “Gantzer, una historia, un barrio, una óptica”, editado en 2010 con motivo de los 100 años de Óptica Gantzer.