Inés Mateu, presidenta de la Fedao (Federación de Asociaciones del Sector Óptico) habla con Modaengafas.com sobre la realidad del sector que, tras mostrar síntomas de recuperación, ahora tiene que enfrentarse a otros problemas como son los de la inflación o la rotura de la cadena de suministro.

Pregunta: Los resultados de ventas del sector son alentadores, con un crecimiento del 20,3% en 2021. ¿Qué factores han impulsado el impulso de la óptica?

Respuesta: Creemos que el hecho de que la ciudadanía haya percibido que durante la pandemia de la covid-19 su visión empeoró, le ha llevado a cuidarse, revisarse y actualizar sus equipamientos ópticos. Del mismo modo, creo que desde las asociaciones hemos hecho un gran trabajo de información, concienciación y explicación de la necesidad de cuidar la visión en esta nueva etapa.

P. ¿Cuáles son las previsiones de cierre del sector en 2022 y cómo avizoran la llegada de 2023?

R. Esperamos cerrar el año en un +2% respecto a 2019, siendo prudentes. Sabemos que estamos viviendo un momento muy inestable y eso puede cambiar el resultado final. Esperemos que 2023 sea el año de la consolidación de esta recuperación, que la empezamos a sentir en 2021.

P. Uno de los segmentos que más sufrió con la pandemia fue el de las gafas de sol. ¿Cómo ha evolucionado la venta de este tipo de producto?

R. Como se puede observar en el Libro Blanco de la Visión, el segmento de gafas de sol logró unas ventas de 153,7 millones de euros (el mayor crecimiento porcentual en valor respecto a 2021; 37,2 millones y 32%, pero fue el que sufrió una mayor caída en 2019). Las gafas de sol representan el 8,37% de las ventas de las ópticas, y el consumidor afirma que la óptica es el espacio en donde prefiere realizar sus compras, por calidad, moda, seguridad y consejo del profesional experto. Por estos y más motivos, las gafas de sol son un segmento de producto que debe potenciarse desde las ópticas y liderarlo.

«l virus sigue influyendo en las ventas de todos los segmentos, creo. Al final, no todo el mundo ha vuelto a su realidad al 100%»

P. ¿Cómo arrebatar el mercado de las gafas de sol al ‘top manta’?

R. Por medio de la información para lograr que la sociedad se conciencie de los riesgos asociados a esas compras. Solo sabiendo qué puede pasarle a su sistema visual, cómo pueden dañar sus ojos y cuánto de perjudicial hay en esos productos lograremos que su venta cese.

P. La pandemia de la covid sigue presente entre nosotros, aunque sus efectos se han reducido gracias a las vacunas. ¿El virus sigue influyendo en las ventas de las ópticas?

R. El virus sigue influyendo en las ventas de todos los segmentos, creo. Al final, no todo el mundo ha vuelto a su realidad al 100%. Del mismo modo, persisten los contagios y algunas medidas restrictivas que no nos ha permitido tener una “antigua normalidad”. Poco a poco se va dejando atrás a la covid, pero aún no podemos decir que ese momento haya llegado.

Uno de los datos que emanan de los estudios realizados en 2021 por la Asociación Visión y Vida (Cómo ha afectado el confinamiento a nuestra salud visual y ¿Estamos cuidando la visión en la nueva normalidad?) es que la población se ha percatado de la necesidad de cuidar bien la visión, tras incrementar los síntomas y signos asociados al mayor uso de la visión durante el estado de alarma y los meses de teleestudio y teletrabajo.

«ante una crisis global no podemos creer jamás que estamos exentos de sus efectos»

En lo que se refiera a las ventas, esta preocupación se traduce en un incremento de la calidad de los productos ópticos adquiridos: el gasto en gafas graduadas ha incrementado 12,7 euros en 2021, respecto a 2020, un 6,5% que se desglosa en 3,4 euros para las monturas y 9,3 euros para las lentes. Las lentes de contacto crecen el 26,6% en importes y el 15,2% del segmento de soluciones para lentes de contacto son las gotas humectantes y refreshing, que van ganando mercado.

P. De cara al último tramo del año, la inflación y la rotura de la cadena de suministro global están entorpeciendo la evolución de la economía. ¿Cómo podría afectar a la óptica española la situación global?

R. Puede afectar a todos los sectores. Todas las empresas -de óptica y de otros negocios- se están preparando para ello, pero ante una crisis global no podemos creer jamás que estamos exentos de sus efectos. Entiendo que puede afectar al stock existente, a los retrasos en el servicio de entrega, al retraso en lanzamiento de nuevos productos y, cómo no, al precio.

P. En el último Libro Blanco se da cuenta de una ligera reducción en el número de ópticas. ¿A qué obedece este descenso? ¿Es una cosa coyuntural o marcará una tendencia para los próximos años?

R. Somos el país con más ópticas por habitante, por lo que quizá sea algo normal. Poco a poco nos vamos adaptando a la situación de los países del entorno. Cuanto menor sea la ratio, mayor será la viabilidad del negocio.

«hay 1,9 ópticos por óptica si no tenemos en cuenta los que trabajan en centros oftalmológicos o en consultas en la sanidad pública»

P. ¿Hay una falta de ópticos-optometristas en el sector?

R. Sí, absolutamente. En España hay 9.810 ópticas y 18.805 ópticos-optometristas, de los cuales 1.300 no ejercen. Por lo tanto, hay 1,9 ópticos por óptica si no tenemos en cuenta los que trabajan en centros oftalmológicos o en consultas en la sanidad pública. Es un número insuficiente para cubrir los puestos de trabajo que el sector requiere actualmente para atender de forma adecuada a la población. Este es un punto que requiere de un debate profundo entre todas las partes implicadas.

P. La miopía es una de las pandemias del siglo XXI, según la OMS. ¿Cuál es el papel que debe asumir el sector ante esta realidad, tanto en el campo comercial como profesional?

R. El papel del sector ya se ha asumido hace años. Hay una gran inversión en innovación para desarrollar nuevos productos y servicios que ayuden a mitigar esta lacra. Sabemos que las ratios no dejarán de aumentar, pero es nuestra obligación lograr que la miopía de los afectados no supere las 5 dioptrías y es ahí donde se está trabajando. Es labor informativa, de sensibilización, comercial y de desarrollo de producto.

Es muy importante que, ante un niño que presenta miopía, el profesional óptico-optometrista le proponga un plan de acompañamiento, tratamiento y seguimiento de su evolución.  La responsabilidad por parte de todos es que las familias estén informadas sobre a qué se enfrentan y qué soluciones existen hoy en día.  La miopía, además de la covid-19, es también la pandemia del siglo XXI.